Dos semanas en la Tierra Media (Parte 3)

Esta es la tercera parte de lo que presumo serán cuatro (o cinco) en total. Así que antes de comenzar a leer les recomiendo ponerse al corriente: PARTE I, PARTE II.

Creo que nunca había escrito tanto sobre un viaje, ni cuando fuí a Japón, bueno ya contándolos si fueron muchos más, peeero nunca me di a la tarea de relatar todo mi año allá, quizá algún día saque las crónicas de esos viajes para que no queden en el olvido.

Pero bueno, retomando la historia, nos habíamos quedado en Oamaru, dispuestos a tomar la ruta más larga y panorámica hasta llegar a Fiorland donde está el famoso Milford Sound, para de ahí subir hasta llegar Wellington.

En este tramo seguimos toda la carretera por la costa este, luego por la costa sur hasta Invercargill y de ahí a Te Anau.

Nugget Point

La primer parada turística de nuestro largo viaje en coche, fue este faro conocido como Nugget Point, donde su localización y vista hacen que se ve como de película. Ese día ya lo habíamos empezado en las Moeraki Boulders y con todo el camino por delante por eso pareciera que saltamos distancias enormes sin mucho que contar en el camino. Pero algo que fue importante decidir para una convivencia más sana fue elegir la manera de elegir la música, ya que todos tenemos gustos MUY diferentes. Así que el conductor casi siempre ponía su ipod, y ponía canciones en general escuchables para todos. Es algo que casi todo el tiempo funcionaba bien. En general era importante tener un copiloto fijándose en que manejáramos del lado indicado por si nos distraíamos o el GPS se caía. En la carretera tambien encontrabamos cosas random con las cuales entretenernos, por ejemplo el miedo que le entraba a Marce cuando estábamos detrás de un camión que transportaba troncos como este:

¿Vieron la película de Destino Final?

¿Vieron la película de Destino Final?

En fin llegando a Nugget Point esto es con lo que nos encontramos:

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Probablemente las fotos no le hacen justicia, sobretodo porque el pasto no está tan verde como se ven en los folletos, pero si pueden ir, den una vuelta y entenderán.

Por cierto, acá nos encontramos a un grupo de mochileros europeos con los que también habíamos tomado el tour en la cervecería. Después de todo Nueva Zelanda no es tan grande y los viajeros siguen muchas rutas en común. Era interesante ver los mismos coches y campers en los hostales de diferentes lugares con varios días de separación.

Balclutha

La siguiente parada fue muy express y aleatoria. Iba yo manejando y pasamos por un puente que se veía interesante, fue medio complicado darnos vuelta para encontrar el lugar para tomarle la foto ideal y esto fue lo que conseguí:

Puente en Balclutha

Puente en Balclutha

De hecho este lugar fue antes de Nugget Point, pero la secuencia no es tan importante.

Pukakaunui Falls

Ya llevábamos medio día manejando y apenas habíamos visto 3 lugares interesantes y no íbamos ni a la mitad de la ruta. El día se acercaba al atardecer y había muchos lugares que queríamos visitar. Aquí nos dimos cuenta de que ya no sería posible ir a todas partes. Había unas cuevas que según leímos eran un must, pero solo temprano y con la marea baja, cosa que ya sería imposible. Entonces decidimos ir a otro lugar que aparece en muchas postales, las cascadas Pukakaunui. En algún sitio de información turística nos habían dicho que las cascadas estarían secas, o que se verían muy diferentes a lo de las fotos. Igual fuimos y nos encontramos con esto:

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Pukakaunui Falls

Nada mal digo yo. Antes de tomar esa foto una pareja de señores ya grandes que estaba tomando fotos, vieron mis intenciones de salirme del camino marcado, para tomarme fotos más cercanas a las cascadas. Y me enseñaron las huellas de alguien que decían se acababa de resbalar y caer ahí mismo. Gracias a eso tuve más cuidado pero igual me fui a explorar. Resulta que esos “charcos” de agua en realidad estan bastante profundos y las rocas están llenas de musgo, por lo que son muy resbaladísas. Tampoco me atreví a llevar mi camara por si me caía, pero si tuve el celular, para tomar fotos más de cerca:

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Aun así, si esto se considera que está seco, me imagino cómo se verá en época de lluvias. Otra razón para regresar.

Invercargill

Invercargill es el lugar donde originalmente queríamos dormir, aun así ya teníamos boletos para el ferry al día siguiente en Milford Sound, y si ven un mapa de Nueva Zelanda, Invercargill está a casi 300km de distancia, entonces tendríamos que madrugar. Pero eso de despertarnos temprano no va en esta familia, así que decidímos manejar lo más más lejos posible, y con un simple folleto de hostales reservamos uno en Te Anau. Creo que era el único con espacio. Peeeero, nunca nos fijamos en el mapa ni nada hasta que estábamos cenando en Invercargill.

Y la verdad no se puede decir que conocimos nada de esta ciudad, pues llegamos de noche y solo a comer. Pero comímos en un lugar muy especial. Las Pizzas del Infierno. Hell’s Pizza, que al parecer es una cadena famosona en el país:

hell pizza

HELL PIZZA

Y a pesar de su nombre, son muy buenas! Aunque con unas combinaciones muy poco convencionales de ingredientes. La mía tenía aguacate debajo del queso. Y había otra con mermelada y no se qué más, deliciosa pizza dulce. Otra cosa curiosa del lugar es que te dan galletas de la anti-suerte. La mía fue un Rick Roll, pero la de Coss le dijo “El fin estará pronto, y todo es tu culpa”, falta decir que Marce y yo pensamos que sería mejor idea si ella no manejaba. Excepto que y ya había manejado todo el día, y Marce no maneja de noche.. así que decidímos retar a la suerte de las galletas. Para colmo en ese momento nos dimos cuenta de que el hostal que habíamos reservado no estaba en la ciudad de Te Anau, el GPS no encontraba la dirección y el mapa que venía en el folleto indicaba que era un lugar en medio de la nada sobre una carretera secundaria….

Y con la noche encima y sin rumbo fijo, ni señal de celular nos encaminamos a lo desconocido. A las galletas no les pareció esto y después de un rato en carretera nos encontramos con que estaba cerrada con una desviación por un camino de terracería sin señalización ni iluminación. Las condiciones ideales para llegar a Silent Hill. Después de unas horas de manejo a la mitad de la nada y con desviaciones muy raras, llegamos a nuestro hostal. Efectivamente a la mitad de la nada, y con la recepción cerrada. Todo parecía como una granja abandonada en una película de terror. Encontramos una carta y una llave. La carta nos daba la bienvenida y tenía un mapa a la cabaña donde estaba el cuarto. Así que con una linterna al estilo de Alan Wake, tuvimos que encontrar el lugar. Luego de la nada salió un señor ya grande de la nada y en ropa interior a darnos ciertas indicaciones.

Básicamente llegamos al cuarto en total obscuridad, sin idea de dónde estábamos, pero con mucho sueño.

A la mañana siguiente despertamos en una cabaña en la cima de una colina con una gran vista. Increíble por la cantidad que habíamos pagado (bueno, técnicamente aun había que ir a pagar).DSC00915

Otra foto que no transmite la verdadera belleza del lugar. Y atrás de esas montañas, donde se ve todo nublado, es a donde nos dirigíamos después.

Por cierto, resultó que el hostal no estaba en Te Anau, pero en Manapouri, que es un pueblo antes, con un lago que dicen que es increíble, pero que no tuvimos la fortuna, o más bien el tiempo, de visitar. Otra razón para regresar.

Milford Sound

Este es de los lugares más famosos y bellos de toda Nueva Zelanda. Sin embargo… recuerdan las nubes detrás de las montañas en la foto anterior. Pues eso:

Milford Sound

Milford Sound, expectativa vs realidad

Expectativa vs realidad.  En la parte de abajo hay una placa que indica que montañas estarías viendo sin tantas nubes. Y sí, al principio fue un poco decepcionante, sobretodo por saber que este era el día para estar aquí, y en un viaje tan corto y ambicioso, no habría otra oportunidad de encontrar un día despejado. Pero recuerdan la sequía de la que había hablado anteriormente, pues este era el primer día que llovía en quién sabe cuánto tiempo. Así que bien por la naturaleza, mal por nuestros superfluos deseos de turista queriendo tomar muchas fotos pa’l face… Aun así el día no resulto ser tan trivial ni decepcionante.

Para empezar hay letreros en todas partes saliendo de Te Anau, que no hay gasolineras en los próximos 90km, así que hay que tener suficiente para 180km (ida y regreso). La entrada a la carretera es un túnel de árboles increíbles, pero con mucho tránsito. Luego pasamos por un túnel inmenso, totalmente obscuro. El equivalente moderno de cruzar Minas Tirith, pero en coche y sin demonios.  Al pasar el túnel entramos a un valle lleno de montañas con ¡decenas de cascadas por todas partes! Estoy seguro que nunca había visto tantas como ese día. Y aunque estaban lejos, es como ver una montaña con muchos ríos pequeños descender de ella.

Luego llegamos a los muelles para tomar el ferry. Y aunque las nubes seguían ahí, había otras cosas que apreciar, a pesar de que no se veía la cima de las montañas.

Muchas cascadas y ríos

Muchas cascadas y ríos

Una de las grandes

Una de las grandes

Además de eso había una colonia de leones marinos, unos nadando y otro durmiendo:

leones marinos nadando

leones marinos nadando

leones marinos durmiendo

leones marinos durmiendo

Y aquí como muchos tal vez se pregunten, cuál es la diferencia entre un león marino y una foca.. Pues supongo que hay varias, pero al menos aprendí que la manera rápida de reconocerlos es por las orejas. Si las tiene es un león marino, sino es una foca.

Y  mi parte favorita fue cuando nos pusieron debajo de una gran cascada. El ferry tenía partes abiertas y cerradas pero si querías podías irte a la proa.

Abajo de una cascada

Abajo de una cascada

En este día mi camara probo sus habilidades bajo el agua, a pesar de no ser una cámara que se recomiende mojar, pero sobrevivió bastante bien. Aun así esto fue lo que más la acerqué al agua, aunque me hubiera gustado tomar una foto justo desde abajo. Aun así yo si pude hacerlo despues de guardarla en su estuche. La sensación es muy diferente a lo que imaginé. Yo creí que sería como una regadera enorme y con mucha presión, pero el agua viene de tan alto y con tanta fuerza, que parte se evapora, además de que está muy dispersa y lo que no me esperaba es sentir la fuerza del viento que viene empujada por el agua.

Te Anau

Ese día regresamos por la tarde a Te Anau, un lugar bastante pequeño, donde decidimos sentarnos a tener una buena comida. Inicialmente escogimos el lugar por el internet gratis, pero ya que habíamos ordenado, vimos que ni llegaba la señal. Aquí tuvimos tiempo de escribir postales, las cuales pude enviar desde Queenstown, y no se cuánto tarden en llegar, pero espero que no mucho.

Camino a Queenstown (Wakatipui Lake)

Al día siguiente tomamos camino para Queenstown, ya con un clima que parecía un poco menos nublado. De hecho parecía ser el día perfecto para regresar a Milford Sound, pero eso hubiera sido quitar otra cosa en el futuro, así que decidímos seguir con nuestra ruta. Y nos es por nada fue algo de lo que no nos arrepentimos. Creo estas son de las mejores fotos que pude tomar en todo el viaje ya que la ruta para llegar a Queenstown es rodeando todo el Lago Wakatipu:

Lago Wakatipui y Las escaleras del diablo

Lago Wakatipui y Las escaleras del diablo

Las escaleras del diablo, o Devil’s Stairs, o algo así, es el nombre de la carretera curveada que se ve a un costado. Aunque la verdad hubo tramos mucho peores que ese que ya les contaré después.

Lago Wakatipui

Lago Wakatipui

Lago Wakatipui

Lago Wakatipui

Salí un 9 de marzo y apenas vamos en el 16 de marzo, la mitad del viaje, con muchas cosas hechas y muchas más por hacer. Pero por hoy, aunque no es tan tarde como otros días, es hora de dormir.

Continuará… (Parte IV)

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5 pensamientos en “Dos semanas en la Tierra Media (Parte 3)

  1. Pingback: Dos Semanas en la Tierra Media (Parte 2) | A2MS Inside!

  2. Magus

    La pizza con aguacate me recordó una tapioca que venden acá de aguacate con chocolate. De la misma manera que la pizza, y en contra del sentido común, la tapioca de aguacate está bastante buena.

    Muy padres todas las fotos, tu blog siempre me da ganas de salir a ver el mundo.

    Responder
    1. a2ms Autor de la entrada

      Magus, que bien que encuentres algo bueno entre mis posts. Y sí, definitivamente te recomiendo darte una vuelta por nuevos lugares, es más, cuándo vamos a Japón.
      Salu2

      Responder
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