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De Niigata a Hokkaido en Ferry

Leyendo las noticias de la semana pasada donde un ferry se volcó en Corea del Sur, recordé que yo también tenía una historia sobre un ferry que contar, claro que con un final nada trágico como el mencionado.

Tras el gran fail que mencioné en el post anterior, donde me había equivocado de día para abordar el ferry, ahora era miércoles y desde la noche anterior habíamos pedido un taxi para poder llegar a la estación de trenes de Nagaoka a tiempo y de ahí abordar el primero que nos llevaría hasta Niigata donde tendríamos que llegar al puerto. Afortunadamente ese día ya todo saló mejor, el taxi entendió bien dónde no tenía que recoger y así seguimos la ruta planeada hasta llegar al puerto.

DSC03114Esta sería la cuarta ocasión donde utilizo un ferry en o desde Japón. La primera vez fue en un viaje de mi universidad de Fukuoka a Osaka, y el segundo fue a Corea del Sur (ida+vuelta), también saliendo desde Fukuoka. Los viajes anteriores habían sido muy tranquilos y relajantes pero la experiencia de este  me hace pensarlo dos veces antes de volver a utilizar esta ruta.

Dadas mis pasada experiencias, viajar en ferry tenía todas las ventajas empezando por el precio ya que no hay forma más barata de llegar a Hokkaido. Además de que viajar por el mar para mi siempre había sido muy tranquilo. La única desventaja sería el tiempo, ya que lo abordas a las 10:30 am de un día y llegas en la madrugada del día siguiente. Pero, dentro de la embarcación hay amenidades para pasar el tiempo y siempre terminas conociendo gente.

Pero justo cuando salíamos del puerto y de  la bahía algo señalaba que el viaje no sería igual.

DSC03132Muchas olas rompiendo provenientes del mar abierto. “Qué bien, más fotos bonitas” pensé. Ignorando el hecho de que ese mar picado era al que  nos dirigíamos. Y mientras tanto, junto con mi primo decidimos darnos un tour por el ferry.

Una de las tantas cosas ademas de tiendita, restaurante, cuarto de peliculas, karaoke y cine, que hay dentro del barco es esto:

DSC03121Un cuarto lleno de maquinitas, desde pachinko y slots hasta street fighters y juegos de carreras.

Lo primero que hicimos, fue comprar algo de comida, pues llegar sin desayunar, y nos sentamos en una de las tantas sillas junto a la ventana a ver el “relajante mar”.

DSC03136Que bueno, no se veía tan relajante, y de hecho el movimiento se sentía un poco más de lo que recordaba. Aun así confiado en mis experiencias anteriores, le dije a mi primo que todo era cosa de relajarse y pronto nos acostumbraríamos. Mientras tanto esperábamos pacientemente a que abrieran el comedor para ir por el lunch.

Una vez abierto entramos y curiosamente estaba un poco vacio. La verdad es que la mayoría de la gente lleva su propia comida, pues solo habiendo un comedor en el barco pues el precio no era el más barato. Ya no recuerdo que pedimos, pero era bueno, excepto porque la marea seguía incrementando, y solo a nosotros se no ocurre comer y llenarnos el estómago dentro de un barco sobre un mar turbulento. Bueno, no solo nosotros pero casi. Al final ya ni pudimos terminar de comer, solo veíamos como nuestros vasos y otros condimentos sobre la mesa se movían de un lugar a otro. Agarrados de los tubos que hay en todas las paredes nos arrastramos, casi escalando para salir del restaurante. Para contrarrestar un poco el mareo decidimos distraer a la mente con videojuegos. Así que nos fuimos al arcade y jugamos un poco. El juego de carreras fue el más divertido y el movimiento del barco te hacía sentir como dentro de un simulador. Pero el dinero no es infinito, entonces esa diversión se nos terminó relativamente rápido. Pero antes de salir, con las últimas monedas probamos nuestra suerte en una de esas maquinitas donde según tu habilidad puedes ganar un premio. Y por primera vez gané algo en una de estas maquinitas. No fue ni siquiera algo que quisiera, pero yo lo veo como un trofeo, un achievement, de mi viaje dentro de Japón. El juguete es una figura del Maestro Roshi de Dragon Ball que aun conservo.

Hasta ahí las cosas buenas del viaje, todo lo demás fue un viaje muy turbulento. Por las ventanas se veían olas enormes y se sentía como un lado de barco se elevaba y luego caía casi como en caída libre unos 4 metros hasta chocar de nuevo con el mar, elevando el otro lado del barco.

Decidimos recostarnos un rato, aunque era muy temprano, por ahi de las 2 o 3 pm, estando de pie era difícil mantenerse.

Nuestro cuarto, es el más barato que puedes conseguir. Básicamente es un piso para 8 personas, donde simplemente tienes cobija y almohada y ahí te duermes. Este fue el mismo que use cuando fui a Corea del Sur, la verdad si lo recomiendo, finalmente solo vas a dormir ahí y es un poco como acampar. Claro que para la gente más caprichosa o con otras necesidades hay habitaciones privadas de distintas categorías.

DSC03116Y de hecho el ferry no iba tan lleno. Básicamente, como cada que uso un ferry, son grupos de turistas japoneses o coreanos de la tercer edad y uno que otro turista perdido, así como nosotros.

Despues de unas horas hubo una breve parada en Akita (秋田) donde subieron más pasajeros. Ahí anunciaron que únicamente durante ese tiempo el ofuro estaría abierto. Así que corrímos hacia el, y saliendo ya no había mucho que hacer más que irnos a acostar.

Estar acostado en el suelo con esa marea fue también toda una experiencia. Tal como describí el movimiento del barco, se seguía sintiendo igual, pero al estar acostado ya no te marea pues parece que solo te mueve en una línea, de arriba para abajo. ¿Alguna vez han tenido uno de esos sueños donde sientes que caes y caes y de repente despiertas? Pues aquí eso no es un sueño sientes como caes y como vuelves a subir. En realidad es más relajante de lo que lo hago sonar. Claro que también es, o lo encuentras relajante o piensas que en cualquier momento el ferry se voltea. Yo preferí dejar de pensar en lo segundo.

Como a las 7pm nos volvimos a levantar, después de todo es difícil dormir a mitad del día. Yo me puse a lavar ropa en los coin laundry del ferry. Y después de eso decidimos que cenar sería una mala idea. Sin embargo un chelas siempre caen bien. En una de las tantas maquinitas expendedoras dentro del barco había una de cerveza, compramos un par de latas y nos sentamos en el comedor, donde había más gente viendo tele. Entre ellos había un japones de edad avanzada que hablaba inglés y que cada que había un anuncio el se lo traducía a mi primo para que estuviéramos al tanto de la información. En ese momento le invitamos una cerveza, pero dijo que estaba muy lleno. Aun así se puso a platicar con nosotros.

Resulta que el señor había sido Capitán de un barco de transporte durante toda su vida y apenas tenía un par de años de haberse retirado. Menciono que le encantaba viajar por mar pero que a su esposa no tanto, por eso había decidido viajar solo. El iba en uno de esos tours con gente mayor, donde el plan era tomar el ferry, ir a Sapporo por unas horas y regresar inmediatamente. Nunca entenderé eso de los tour express que tanto hacen los japoneses.

Al preguntar por su nombre nos dijo que le llamáramos Shibuya. Él nos explicó un poco de como funcionan los barcos cuando hay marea, y del mecanismo de contrapeso que hace que el barco se mueva hacia los lados evitando que se voltee. Así mismo nos informó que esa ruta en esa época del año es muy turbulenta. De hecho hay días donde cancelan la ruta por lo peligroso del mar, sin embargo ese día la medida de peligrosidad estaba justo al límite y el capitán había decidido proseguir. Y bueno si el Sr. Shibuya no encontraba nada de que preocuparse, entonces no lo había y lo único que quedaba era relajarse y dormir. Lo que no me imagino es qué habrá pensado mi primo de esta como su primer experiencia en un ferry.

A la mañana siguiente llegamos al puerto de Tomakomai (苫小牧), en donde un camión nos esperaba para llevarnos a la estación de trenes. De hecho de nos ser por el Sr. Shibuya no nos habríamos enterado de este camión. Y por fin estábamos en Hokkaido.

Vista desde la estacion de Tomakomai

Vista desde la estacion de Tomakomai

Tomamos el primer tren a Shibuya y logramos ver el amanecer desde el tren.

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Y fuera de que me tocó marea como nunca antes, el viaje tuvo sus cosas interesantes. No se si lo volver a hacer, pero me alegra haberlo hecho.

Y la aventura continuará en el próximo post desde Sapporo.

 

 

Visitando Nagaoka en camino a Hokkaido

Después de una visita express a Tokyo, fue hora de seguir adelante.

Para ir de Tokyo a Hokkaido la forma más fácil es tomar un avión al aeropuerto llamado Shin-Chitose (新千歳空港) pero yo prefiero una ruta más panorámica. Además el resto de mi viaje en Japón la pasaría con mi primo Luis, quien estuvo estudiando en la ciudad de Nagaoka en la prefectura de Niigata. De ahí el plan, como mencione en el primer post de esta serie, era ir al puerto de Niigata a tomar un ferry y así llegar a Hokkaido.

Así es como a medio día del lunes tomé el 新幹線(tren bala) desde la estación de Tokyo en camino a Nagaoka. El día anterior dormí tarde así que quise aprovechar dormir lo más posible, lo cual no fue mucho, pero aun así conseguí tal vez una hora extra sacrificando el desayuno. Una vez subido en el shinkansen recordé que tenía mucha hambre y ya era muy tarde como para salir a comprar algo. Afortunadamente en estos trenes hay comida en venta, que no es tan barata como quizá sea en una コンビニ (conbini, tienda de autoservicio)pero tampoco está caro. Y este fué mi desayuno:

Sándwich de huevo y juego de naranja por 330 yen

Sándwich de huevo y juego de naranja por 330 yen

Puede ser que lo haya mencionado antes, pero definitivamente mi medio de transporte favorito en el mundo es el tren. Es el más cómodo, con mejor vista y es más rápido que cualquier otro transporte terrestre. En al camino el paisaje se fue tornando de la gran metrópolis de Tokyo, a villas más pequeñas en la mitad de campos verdes, a montañas nevadas como estas:

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Y es así como este viaje, que de por sí no era muy largo, se me pasó muy rápido. Y llegué por ahí de las 2 o 3 pm a la pequeña ciudad de Nagaoka. Mi primo ya me estaba esperando en la salida de la estación. Me dijo que su universidad estaba en las afueras de la ciudad y solo se podía llegar en un camión que tardaba un rato en llegar. Además no era tan cerca entonces que si quería conocer un poco de la ciudad, este era el momento. Entonces decidimos recorrer la estación en busca de un mapa para ver que podríamos visitar.

Mural en la estación de trenes de Nagaoka

Mural en la estación de trenes de Nagaoka

El clima aquí era muy diferente al de Tokyo. Todos estaba nevada y se sentía el frío. Aún así está ciudad tenía su peculiar encanto, o tal vez así lo sentía porque me recordaba a todas aquellas pequeñas ciudades-poblados que se aprecian en el anime.

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Nagaoka

Algo curioso de la ciudad es la forma en la que se encargan de la nieve. Todas las calles tienen pequeños agujeros por donde sale agua, la cual se encarga de remover la nieve sin necesidad de maquinaria. No sé hasta que punto funcione, pero yo los vi en toda la ciudad. Además como la temperatura al parecer no bajaba de cero grados en todo el año, el agua que salía no se congela, entonces no hay riesgo de formar hielo en las calles. En las banquetas hay mangueras por todos lados, con pequeños orificios que tienen la misma función. Después de investigar un poco resulta que este sistema se conoce como 消雪パイプ.

Realmente no encontramos mucho que ver, no hay grandes monumentos, o castillos. Pero eso no quiere decir que no haya cosas curiosas. Después de caminar mucho, llegamos a la orilla de la ciudad donde pasaba un gran río, mi primo me decía que era uno de los más anchos (o el más ancho) de todo el país.

DSC03094Y si hacemos zoom a las pequeños puntos de la izquierda vemos muchos patos:

DSC03096Lo sé, lo sé, nada nuevo ahí.

De regreso a la estación nos topamos con una muy curiosa escultura:

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まいまいひめ

Una niña tocando una flauta viajando sobre un caracol. Esto sí es algo que nunca antes había visto. Había una placa con más información, pero la verdad no le entendí muy bien. Algo de una escuela primaria que había y luego algo de un cuento folclórico y una canción. En ese momento con el frío no le dediqué mucho tiempo y también olvidé tomarle una foto a la placa, sin embargo mientras escribía esta entrada hice un poco más de investigación. Lo único que encontré es que la escultura pudiera estar relacionada con un viejo cuento llamado 田螺長者(たにしちょうじゃ) donde una niña se casa con un caracol que se convierte en hombre o algo así. Lamentablemente mi japonés no da para entender más.

Al lado de esta estatua nos topamos con un Doraemon abandonado que nos saludaba.

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Doraemon en Nagaoka

De ahí tomamos el camión hacia  長岡技術科大学 (Instituto Tecnológico de Nagaoka) donde estudiaba y vivía mi primo. Llegamos ya de noche, pasamos a una tiendita por algo para cenar y un par de chelas. Llegamos a su dormitorio y él le habló a unos amigos para conocerlos. Estuvimos un rato platicando y luego fue hora de ir a dormir, ya que aunque no parezca, caminamos muchas horas dentro de Nagaoka.

A la mañana siguiente no pensamos a qué hora nos levantaríamos, pero a las 10 de la mañana sonó el celular de Luis y eso nos despertó. Mi primo parecía confundido por la llamada y después de unas pocas palabras me da el celular y me dice “creo que es para tí”. “Hmm… quién será, cómo, por qué.. para mí, en tú celular de japón?” pensé. Contesté y una mujer me pregunto si era yo usando mi nombre completo. Luego me pregunto que si quería cancelar la reservación. Yo seguía medio dormido, y hablar en japonés por teléfono es algo que desde que vivía en Kitakyushu hace casi 4 años no hacía. Yo pregunté de qué hablaba y la mujer solo me decía que ya no había tiempo. Al notar que yo no entendía lo que sucedía la mujer me preguntó que dónde estaba y yo respondí que en Nagaoka. Entonces me repitió “では間に合わないですね、キャンセルよろしですか?” (trad. entonces no llega verdad, lo cancelamos?). Y ahí me cayó el veinte, hablaban de la compañía del Ferry. El mismo ferry que tomaríamos para ir a Hokkaido salía esa mañana, en un puerto que estaba como a dos horas en tren. Por alguna razón lo había olvidado por completo. A pesar de que era una actividad crucial y la razón principal del viaje hasta Niigata en lugar de que Luis fuera a Tokyo.

El ferry lo reserve la primer semana de enero, por internet. Y desde entonces solo lo dí por hecho. En mi mente solo sabía que el miércoles estaríamos un Hokkadio, pero el ferry es lento y tardaba todo un día. Esto lo sabía bien, pero tal vez por el jet lag, o la emoción de estar de regreso en Japón, pero lo olvidé. Ahora todo el viaje podría haberse echado a perder. Esta época es la más concurrida en Hokkaido por el festival de nieve en la ciudad de Sapporo. Todos los hoteles y hostales estaban llenos, de la misma forma los aviones. Así que temía lo peor.

Yo le dije a la mujer de la compañía del ferry que me había equivocado y creí que la salida era al día siguiente. Ella me dijo que no había ningún problema ya que la reservación permitía un cambio de fecha sin costo y al día siguiente aun era posible reservar. Inmediatamente acepté el cambio de fecha y problema resuelto. Bueno, casi, ahora llegaríamos un día tarde a Sapporo y había que avisar en el hostal. Hablé inmediatamente, aún un poco agitado por haber despertado con esas noticias. La persona del hostal no me entendía que llegaríamos un día tarde, hasta que al final terminó hablándome en inglés y todo fue más sencillo.

Resulta la crisis era casi hora del lunch. Nos levantamos y nos preparamos para recorrer la universidad. Y pues bueno, un día extra en Nagaoka, al menos tendría tiempo de conocer la universidad de mi primo. Fuimos a la cafetería de la universidad y conocí a sus amigas de México y otras partes de Latinoamérica. La comida de la cafetería me trajo recuerdos de cuando yo estaba en su situación y me hubiera gustado poder estar en la cafetería de mi vieja universidad en Kyushu.

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El clima en Nagaoka

Esta universidad era diferente a la mía, una de las principales razones era la nieve. Aquí todos los edificios se encontraban conectados por puentes para no tener que salir al frío. Ya que como ven en la imagen anterior ese clima era cosa de todos los días.

En el mapa de campus ví que había un Kyudojo, el lugar donde se practica la arquería japonesa, y lo querría conocer. Pero mi primo me dijo que era imposible, ya que toda el área deportiva estaba enterrada en unos cuantos metros de nive.

DSC03104Y bueno, entonces me enseñó el laboratorio de Mecánica donde había sido asignado. Ahí había una computadora para ponernos al día con el mundo exterior.

Más tarde, a la hora de la cena, mi primo propuso ir a comer sushi, así que tomamos un camión de regreso a la civilización. la prefectura de Niigata es reconocida por la calidad de su arroz, además de que al ser costera el pescado también es siempre fresco. Así que el sushi tenía que ser muy bueno. No sabíamos muy bien a donde ir, pero ya en el camión nos encontramos aun amigo de primo que iba a trabajar y nos contó que su familia adoptiva japonesa lo había llevado a un lugar excelente al que podríamos ir. Y dicho y hecho ahí fuimos. Qué mejor que un lugar recomendado por locales.

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Entrada a la Universidad Tecnológica de Nagaoka

El lugar era un kaiten-sushi, de esos donde pasa una bandita con comida. Generalmente esto es el fast food, de los sushis lo cual quiere decir que generalmente se enfocan en precios baratos y no en productos de calidad. Pero este era diferente, el papá de la familia adoptiva del amigo de mi primo, conocía a los del restaurante y sabía que eran de los pocos que servían pescado fresco del día. Eso sí, no era barato, pero valió la pena.

Cuando llegamos pedí un plato especial que traía una probada de como 10 diferentes pescados. Sin temor a equivocarme ha sido el sushi más rico que he comido  hasta ahora. Un atún tan delicioso como nunca, que me hizo dudar de si lo que había probado antes en otros lugares era en realidad atún fresco.

Como llegamos a una hora poco común el lugar estaba semi vació y el chef nos hizo plática y nos recomendó varios sushi. Se sorprendió de nuestra nacionalidad ya que de por sí esa ciudad no es turística, ver un par de mexicanos por ahí era algo aun más raro. Me dió mucha risa que lo que conocía más de México era a Salma Hayek.

Después de una gran cena regresamos a la universidad. Ya era de noche y seguía nevando un poco. Pasamos por otro par de cervezas, y nos preparamos para ir al お風呂 (ofuro). En los dormitorios de mi primo las regaderas eran de monedas, cada minuto tenías que insertar 10 yenes para que saliera el agua caliente. Así que en lugar de auto-torturarnos con ese sistema, fuimos al dormitorio de los japoneses. Esta universidad separa los dormitorios de extranjeros a japoneses y la diferencia es muy notoria. El edificio de los japoneses es mas nuevo, y tiene un ofuro. Mi primo dice que él y otros extranjeros iban a bañarse ahí porque era más cómodo y a los estudiantes japoneses no les importaba, además de que era gratis.

Y sí, los ofuro son de las cosas más cómodas y relajantes de Japón. Es de las cosas que hay que aprovechar cada que se puede.

Al día siguiente ahora sí nos levantamos muy temprano y de hecho pedimos un taxi para ir a la estación de tren. A esa hora los camiones aun no pasaban y tampoco queríamos arriesgarnos a perder el ferry. Llegamos sin problemas a la estación, abordamos el tren y directo al puerto de Niigata.

Pero las aventuras que enfrentamos después de eso las dejaré para el siguiente post.

Por ahora, aquí encuentran todas las fotos: https://plus.google.com/photos/115368046173598110850/albums/5996816060269069505?authkey=CMuvoLXunoL29gE

Continuará..

 

Día y medio en Tokyo

Tokyo (東京) es la ciudad, la más grande de todo el mundo y con la población más grande. En Tokyo encuentras de todo lo que te imagines y de lo que no. Además es la capital de Japón, con todo lo que eso implica. Así que, qué tanto realmente se puede ver de la ciudad en tan solo día y medio. Hay dos opciones, la primera es correr de un lado para el otro y tomar una foto en cada distrito turístico, o elegir unos pocos lugares para recorrerlos y disfrutarlos tranquilamente. Yo decidí irme por la segunda opción.

Esta es mi segunda vez en Tokyo. La primera fue en verano del 2010, cuando terminaba mi intercambio de un año en Japón. Por alguna razón ya nunca me dí el tiempo para escribir todo lo que hice y visité en esas últimas semanas, y tal vez algún día lo haga pero no hoy. Pero es importante mencionarlo porque al ya haber pasado varios días conociendo Tokyo, esta vez quería ver cómo habían cambiado ciertos lugares. Por ejemplo el Skytree, apenas estaba en construcción.

Sábado 1 de Febrero del 2014. Mi avión aterrizó en el aeropuerto de Narita (成田空港) al poco antes de las 4pm, de el plan era tomar el tren y llegar al hostal, para encontrarme con mi gran amigo lhchavez. En el post anterior mencioné como es diferente viajar solo que acompañado, y aunque este viaje fue “solo”, en realidad no. Por azahares del destino coincidió que estos días lhchavez estuviese en un viaje de la chamba justamente en Tokyo, y por qué no, quedarse un fin de semana extra para ir a explorar juntos, así que planeamos vernos en el mismo hostal ese fin de semana y salir a ver con qué nos encontrábamos.

La sensación de llegar a Japón, simplemente bajar del avión y entrar al aeropuerto, me puso muy contento, es como cuando de niño me llevaban a una tiendita a comprar dulces. Además todo es tan limpio y ordenado que te da una sensación inigualable. Ahora, en contraste con la primera vez que llegué a Japón, cansado, sin saber bien a donde llegaría y con un paupérrimo vocabulario, al menos esta vez tenía más confianza en mi japonés. Y que bueno, pues luego luego tuve que usarlo, justo después de pasar inmigración y después de recoger mis maletas, hubo que pasar por aduana donde supongo que algo les llamó la atención y me toco el equivalente a semáforo rojo. El agente aduanal era muy amable pero su inglés era muy básico, entonces empecé a hablare en japonés y así el me empezó a preguntar muchas cosas. Ya cuando le conté mis planes y que ya había estado ahí antes y todo el choro, ya ni le puso tanta atención a mis maletas, y me dio la bienvenida.

No recuerdo exactamente a qué hora llegué al hostal, pero lhchavez ya estaba ahí y la verdad es que aun era temprano, por ahí de las 6pm, hora de comenzar a pasear. Mi amigo estuvo una semana en Tokyo, pero casi todo el tiempo en el área de Roppongi Hills, que es básicamente donde están todas las oficinas, así que le pregunté qué quería conocer. Como ya era prácticamente de noche, en lo que hice check-in y eso pues decidimos ir a un lugar cercano. La primer parada fue el Tokyo Skytree (東京スカイツリー), una torre que se terminó de construir en febrero del 2012 y tiene una altura de 634m lo que la hace la torre más grande del mundo y la segunda construcción más alta, solo después del Burj Khalifa, en Dubai, que alcanza los 829.8m.

Skytree

Skytree

La vista desde el observatorio es increíble. Ver Tokyo de noche es una gran experiencia, es como una ciudad sin límites, llena de luces y edificios que se extienden al infinito. Desde ahí se pueden identificar muchos de los distritos famosos y atracciones, como Odaiba, La Torre de Tokyo e incluso Disneyland Tokyo. Y sí, hay una galería con todas las fotos y el link está al final del post.

Tokyo

Tokyo visto desde el Skytree

De ahí queda muy cerca otro punto muy turístico, en el cuál parece ser tradicional tomarte una foto si vienes a Tokyo. Además de día hay mucha actividad, tiendas de cosas tradicionales y restaurantes. Ahora ya era más cercano a las 8pm o algo así y todo estaba cerrando. El lado positivo es que logramos visitar un sitio muy concurrido en una hora sin gente. Ese lugar es probablemente el templo budista más famoso de la ciudad, está en Asakusa (浅草) y se conoce como Senso-ji (浅草寺).

Kaminarimon

Kaminarimon (雷門) – La foto clásica

雷門 se lee Kaminari-mon y es algo así como la puerta del trueno.

Senso-ji Hondou

En Asakusa de noche

Asakusa de noche

Asakusa de noche

Después de esto ya habíamos caminado bastante y ya todo por acá estaba cerrado. Con mucha hambre, y yo con una sensación rara por no haber dormido por quien sabe cuántas horas, nos decidimos ir en busca de comida. Ahora sería lhchavez quien me guiaría a mi hasta Shinjuku (新宿), al otro lado de la ciudad, a lo que el denominó como “el pasillo de la garnacha”, un callejón junto a la estación JR de Shinjuku que estaba lleno de pequeños locales de comida donde en cada uno no cabían más de diez personas. Casi todos los puestos eran de yakinuku, con el hambre y tiempo encima, pues había que tomar el último tren de regreso al hostal, o pagar taxi (nunca se recomienda pagar taxi, es demasiado caro), nos metimos a un lugar grande, de dos pisos de yakiniku, y pedimos de todo y con unas clásicas cervezas japonesas brindamos y comimos. Ahí intenté leer y traducir el menú, pero la comida es algo muy complicado de traducir, y es algo que en ninguna escuela de japonés te van a enseñar, así que con más experiencia y amigos japoneses, espero un día poder hacerlo. De ahí regresamos al hostal, en exactamente el último tren y por fin a descansar.

Y ese fue mi primer medio día en Tokyo.

Breviario cultural: Hace poco leí que los trenes y el metro en Tokyo no es 24 horas y la gente así lo prefiere, ya que el tener la excusa de “se me va el último tren” es tal vez la única válida y socialmente aceptada para zafarse del trabajo o alguna reunión social. Claro que si el trabajo lo demanda, para eso están los hoteles cápsula, ya que es más barato una noche en estos hoteles que probablemente un taxi.

Dato curioso: cuando visité Tokyo por primera vez, dormí 3 o 4 noches en un café internet 24 horas en Shinjuku. Pagué algo así como $200 pesos mexicanos por 8 horas, con regadera y fuente de sodas sin límite.

Lo malo de viajar por tan poco tiempo a un lugar donde hay tanto que ver es darse cuenta que dormir solo quita tiempo. Así que el domingo había que levantarnos temprano para seguir con nuestro tour por la ciudad. Aún así no nos levantamos tan temprano, pero tampoco tan tarde. El hostal ofrecía desayuno gratuito, que consistía de pan tostado, mermelada y huevos cocidos. Más que suficiente. Con eso en el estomago, salimos a un conbini (tiendita) por un poco más ya que el desayuno no era tan llenador.

Nuestra primer parada fue la Tokyo Tower, antes del Skytree este era el lugar por default para tener una vista panorámica de la ciudad. Además para los que gustan del ánime este es el lugar donde las Guerras Mágicas fueron convocadas al mundo de Céfiro (セフィーロ). Lamentablemente cuando yo visité la torre en el 2010 no fui requerido. En fin, este lugar es muy clásico también por otras razones.

Tokyo Tower

Tokyo Tower

La estructura es similar a la torre Eiffel en Paris, aunque esta es un poquito más alta, 13m para ser exactos. La verdad no nos animamos a subir, pues no había nada nuevo que ver, aunque el paisaje de día cambia al de noche, el clima nublado no ayudaba y pretextos así. Por cierto, si alguien va a Tokyo y quiere disfrutar de este tipo de vistas impresionantes pero gratis, simplemente tiene que ir al edificio de las oficinas del Gobierno Metropolitano de Tokyo, a tan solo unas cuadras de la estación JR de Shinjuku. Vale la pena ir de día y de noche. Lamentablemente nosotros no teníamos tanto tiempo.

Caminamos bastante para llegar a la torre y caminamos aún más de regreso. La siguiente parada fue el Palacio Imperial.

Palacion Imperial

Palacion Imperial

Palacion Imperial

Palacion Imperial

Para llegar a las puertas del palacio hay que caminar montones, ya que se encuentra en algo así como un oasis dentro de la ciudad, rodeado de áreas como las que se aprecian en la segunda foto, llenos de árboles que a mi parecer son como bonsais gigantes.

Justo enfrente se encuentra la estación del tren de Tokyo. La estación de trenes más transitada del mundo. Cuando la visité hace casi 4 años, estaba en remodelación, pero esta vez por fin pude ver de qué trataba.

Tokyo Eki

Tokyo Eki

Tiene un look muy clásico y occidental, muy relacionado con la época de la revolución industrial en Japón. Para cuando llegamos a la estación ya pasaban de las 2 o 3pm, y con tanto caminar y sin comida ya nos andábamos desvielando. Entré a la oficina de información de la estación por dos razones. La primera conseguir mi boleto para el shinkansen (trén bala) que me llevaría a mi siguiente destino, y la más importante (en ese momento) que me recomendaran un lugar rico para comer. Nos mandaron a una plaza comercial justo a una cuadra que decían tenía un kaiten sushi (sushi donde hay una banda pasando con comida). Cuando llegamos se ve que era un lugar popular, pues estaba atascado y tenía una gran línea de espera. Ya sin ganas de explorar más allá entramos a un restaurante que estaba al lado, el cual su especialidad era la Soba (una especia de pasta). Y como sea terminamos comiendo en un lugar muy bueno y muy rico. La parte divertida también fue descifrar el menú (antes de que nos dieran uno en inglés, donde por cierto no venían todas las opciones) así como copiar a los comensales adyacentes la forma de comer cosas que no teníamos idea de que eran.

Y bueno, lo mejor lo dejamos para el final. Parte de la riqueza cultural del país, la cuál atrae a sinnúmero de visitantes y crea hordas de fanáticos, es el mundo del ánime, el manga y los videojuegos. Al ser el último día de lhchavez en Tokyo, no podíamos dejar de lado ir a la Meca de los otakus, Akihabara (秋葉原) .

Akihabara

Akihabara

Akihabara es un distrito con grandes edificios y que abarca un par de cuadras. En cada uno de esos edificios, desde el sótano hasta el piso más alto, hay algo que ver. Akihabara no es algo que se pueda visitar por completo en un día, o dos. Yo ya había dedicado algo así como 2 días y medio para conocerlo y aun así esta vez me encontré con muchas cosas nuevas.

La primer parada fue Don Quijote, una tienda como ninguna otra, un edificio de como 6 pisos donde encuentras TODO. Así de simple, lo que sea, lo que imagines, lo que necesites y lo que no. Desde comida, ropa, muebles, videojuegos, electrónicos, juguetes sexuales, disfraces, música, medicinas, en fin de todo. Bueno ahora que lo pienso no hay ni libros ni animales vivos..pero fuera de eso. Hay un piso lleno de maquinitas de todo tipo, hay otro piso con un Maid Café y en el último piso esta el santuario a las AKB48, el grupo de idols más famoso de Japón. ¿No sabes quienes son?!? entonces mira.

Continuado con el tour, llevé a lhchavez a un Pachinko. Los pachinkos son la forma favorita de algunos, muchos, japoneses de perder el tiempo y dinero. Los pachinko son ruidosos y llenos de humo de cigarro. El pachinko es un juego, es una especie de pinball, en donde el que juega no hace mucho, solo esperar que una bolita de metal caiga en el lugar premiado, así mucha gente pasa horas y horas. Yo nunca le he entendido el chiste. Hay muchas cosas que se pueden decir acerca del pachinko, pero será en otra ocasión si acaso.

De ahí fuimos a incontables tiendas de libros, manga, comics, dvds, musica, figuras seleccionables, etc, etc. Son muchas cosas que ver de un solo y la primera vez siempre sobrecarga los sentidos. Todo es nuevo, ruidoso, colorido y atractivo. Y bueno además de tiendas hay otro tipo de lugar muy particular, conocido como los Maid Café. Oh los Maids Café.. La primera vez que estuve en Tokyo pasé la oportunidad, pero no esta vez. Además aquella vez el mercado estaba muy cerrado a los japoneses, hoy día existe una cadena de estos café que es más amigable, pero aun así confirme que es imposible disfrutarlos sin hablar japones.

Pero, ¿qué es un Maid Café? hmmm, es un café donde sirven, omelettes, cafés y alcohol. Extraña combinación y claro lo más representativo y lo que le da el nombre son las Maids, o en japonés, meidos. Maid, es literalmente “sirvienta”. En estos cafés las meseras se visten con un “traje típico” de sirvientas francesas, pero acomodado al estilo loli. Hay algo de historia por detrás, pero una imagen dice más que mil palabras:

Fue una experiencia interesante, los detalles característicos son que cuando llegas te preguntan por tu nombre y siempre se refieren a ti por tu nombre adicionando el postfijo, master. Hablan mucho y depende de si alguien en alguna mesa pide un set especial, también cantan y bailan. Generalmente le ponen dibujitos a la comida y al café y al final te dan un souvenir y una foto para el recuerdo.

Maid Cafe en Akihabara

Maid Cafe en Akihabara

Inesperadamente, en la mesa de al lado había dos japoneses que nos comenzaron a hacer plática, y resulta que uno de ellos era programador y el otro trabajaba en Sony, pero en su tiempo libre organizaba un evento llamado StartUp Weekend, muy parecido al iWeekend que nosotros organizamos en Querétaro. Eventos que son para hacer empresas de base tecnológica en solo un fin de semana. Quién diría que hasta acabaríamos conociendo gente. Hasta terminamos intercambiando cuentas de twitter:

Y bueno de ahí salinos y caminamos otro rato, pero las tiendas también comenzaban a cerrar y decidimos que era hora de volver al hostal y ya ahí cerca buscar algún lugar para ir por una chela. Casi llegando al hostal pasamos por un Karaoke, y le pregunté a lhchavez si ya había ido a uno. Para mi los karaokes en Japón son algo muy diferente al concepto que conocemos, al menos en México, y es otra de esas experiencias que sugiero. Pedimos una hora de karaoke y al final nos quedamos casi dos. Fue divertido, pero terminamos sin voces. De ahí regresamos a dormir.

A la mañana siguiente, mientras desayunábamos en el hostal, en la pantalla que había estaban transmitiendo el Super Bowl, era el segundo cuarto y los Seahawks ya estaban partiendo madres. Y aunque no lo sigo mucho fue curioso, peor al terminar nos levantamos rápido y nos fuimos. Y es que estando en Japón el superbowl no es realmente un evento significativo. Antes de salir tome está foto del comedor, con solo una persona, que ni siquiera veía la tele.

DSC03082Finalmente, frente al hostal nos despedimos para cada quien seguir con su itinerario. Lhchavez regresaría al aeropuerto y yo iría a la estación de trenes para abordar el que me llevaría a mis próximos días de aventura.

La del recuerdo

Para solo día y medio yo quedé satisfecho, al menos sabiendo que en una semana estaría de vuelta para hacer las últimas compras antes de regresar. O al menos eso planeaba.. pero eso es para otro post.

Creo que este ha sido mi post más largo hasta el momento, su alguien leyó hasta aquí, lo agradezco.

Por cierto, las fotos de Tokyo están en:

https://plus.google.com/photos/115368046173598110850/albums/5988633387397652273

¡El regreso a Japón!

Por fin, después de casi 4 años de haber estado de intercambio en Kitakyushu, he regresado a Japón. Un viaje corto, que se puede llamar express, pues solo fue de una semana, pero un viaje muy bien aprovechado, donde tuve la oportunidad de vivir nuevas experiencias, conocer nuevos lugares y sobretodo compartirlo con gente cercana a mi.

Viajar es increible, no importa si es cerca o lejos, pero siempre es mejor cuando tienes con quien compartir la experiencia. “Sometimes the beauty of travel is not as beautiful when you don’t have someone to share it with.” (Nomadic Matt , 2013).

Desde que dejé Japón en agosto del 2010, siempre quise volver, es más probablemente nunca me quise ir, pero así son los intercambios. Mi plan original era regresar a los 3 años, y reunirme con los dos más grandes amigos que hice en ese año. Pero por muchas razones eso no fue posible, para cuando llegó la fecha prometida, 2 de 3 no estábamos en Japón. Pero tampoco fue el fin del mundo, yo sabía que volvería y la oportunidad perfecta se dió este año.

El año pasado me enteré de que mi primo Luis logró obtener una beca por parte de su universidad para estudiar 6 meses en Japón, y que mejor pretexto que el de irlo a visitar. Después de todo qué mejor manera de revivir mi experiencia, que visitando a alguien que estaba viviendo esa misma gran experiencia. Originalmente había pensado ir a finales de año 2013, pero después de pensarlo bien no le encontré mucho sentido, la verdad es que creo que hay mejores épocas para ir a Japón, pero se que mi primo tampoco estaría mucho tiempo. Entonces recordé un lugar que me quede con muchas ganas de visitar en invierno, la isla de Hokkaido.

Japón está compuesto de 5 islas principales, Honshu (donde está Tokyo, Osaka, etc..), Kyushu (donde vivía), Okinawa (muuuy al sur), Shikoku (al este de Honshu) y Hokkaido, la isla más al norte, y por lo tanto la más fría. Cuando estuve en Japón tuve la oportunidad de recorrer desde Okinawa hasta Tokyo y un poco más arriba (Nikko), y es así como me quedé con las ganas de llegar más al norte. Además de que en Hokkaido se encuentra la ciudad de Sapporo, así es como la cerveza, lugar que también es mundialmente famoso por su festival de invierno, en donde hay grandes esculturas de nieve; tan grandes como edificios de 2 pisos y decenas de esculturas de hielo expuestas en las calles de la ciudad. Y es así como la planeación del viaje comenzó.

La ruta planeada fue comenzando en Tokyo(1), para luego ir a Nagaoka(2) en la prefectura de Niigata(3), donde se encontraba estudiando mi primo. De ahí tomaríamos un ferry que nos llevara hasta Hokkaido(4) y luego viajaríamos en tren hasta la ciudad de Sapporo(5). Buscando alojamiento encontré que podríamos visitar otra ciudad en Hokkaido llamada Asahikawa(6), también conocida como la ciudad más fría de todo Japón, pues ha llegado a temperaturas en invierno de -40°C. Y claro de ahí solo quedaba regresar a Tokyo.

hokkaido_route2014

Y todo eso en tan solo una semana, pero por muy reducido que parezca el tiempo, fue muy bien aprovechado. Lamentablemente en este momento no escribiré sobre todo el viaje por dos razones. La primera es que quiero evitar otro post inmenso de 2500 palabras donde al final termino omitiendo detalles que me gustaría mencionar y la segunda y más importante es que es domingo y son las 11:50pm y sé que esta semana será algo pesada así que prefiero los demás post con calma. Solo no quería dejar esta aventura para quien sabe cuando, porque ya estamos en Marzo y creo que este año se me está pasando demasiado rápido.

Así que sin más, próximamente la reseña y muchas fotos de todo el viaje.

continuara

Kyudo en México

Y bueno, solo antes de postear acerca de un gran cambio que tendré en mi vida. Me gustaría compartirles algo de información del Kyudo en México.

Como sabrán desde enero de este año por fin retomé las clases de arquería japonesa que había comenzado en Japón y la verdad es que entre más práctico, conozco y leo de esta arte marcial, pues más me gusta.

El arte marcial del Kyudo es de los más antiguos y actualmente representa una fusión de varios aspectos de la cultura japonesa tales como la marcialidad, espiritualidad y ritualidad. De hecho tiene mucho de la filosofía Zen y no hay manera convincente de contarlo hasta que uno lo ve o lo prueba.

Y  ahora que me vaya es de las cosas que me va a dolar dejar. Sobretodo por la gente que he conocido y que el Kyudo apenas está empezando en el país.

Y por si les interesa, ya después de todo el comercial, pues les presumo que rehice la página que tenían pues estaba un poco desactualizada pero ahí encontraran más info sobre el Kyudo, las clases y todo lo demás.

X Japan en México

Esta es una reseña que hice para Kakoi Radio pues mi gran amiga Jury Chan. Si quieren ver como quedó publicado pueden entrar directamente desde aquí. Si tienen algun problema a continuación es la misma reseña pero extendida.

El concierto fue el 18 de septiembre, domingo. Creo que es la primera vez que me toca un concierto en domingo, afortunadamente los lunes no tengo clases y podía llegar a medio día a Querétaro, aunque sí tenía que llegar a trabajar (en teoría). Y bueno me enteré de este concierto tal vez a principios de año y para cuando los boletos estuvieron a la venta no tenía realmente mucho dinero, pero era  X JAPAN, no mames no ir!! Es LA banda más chingona de Japón, así que tenía que conseguir un boleto. Por codo decidí no usar ticketmaster. Y tema aparte, pero me caga que te cobren como $100 solo por que sí… así que el plan era comprarlos en taquilla, pero solo abren entre semana…. Lo bueno es que el buen Mos vive en el DF, lo malo es que vive hasta la chingada y nunca tiene tiempo. Después de vernos en el Kodomo no Hi, celebrado en Kaikan este año, le deje los 500 varos para la zona más barata esperando que pudera comprarlos. Finalmente, y si no se hubiera podido ni siquiera estaría escribiendo esto, consiguió los boletos.

Ahora sí, regresando al día del concierto el plan era quedarnos en casa del Mos en la noche para yo regresarme el lunes, o eso era lo que yo asumí, en realidad nos quedaríamos en casa de un amigo suyo por Copilco, donde dejamos cerca del metro las cosas y de ahí nos fuimos al concierto.

En el metro la Viga no reunimos con la novia del Mos y salímos para encontrarnos con lo que he puesto en la reseña (que no modifiqué para adaptarla a este relato):

El Mos con su novia

El 18 de septiembre resultó ser una fecha que hace 10 años pensé que jamás llegaría. Cuándo nos íbamos a imaginar que un grupo tan icónico como X Japan no solo regresaría juntarse pero que también daría una gira mundial por la cual pasaría por México. Eso si nunca imaginé que los recibiríamos en un escenario tan pequeño como lo es el Circo Volador. Yo sé que esto es debatible, pero los boletos se agotaron lo suficientemente rápido como prueba de que no les hubiera costado trabajo llenar un escenario más grande. Y ahora sí vayamos a la reseña del evento.

Yo llegué por ahí de las 4pm al metro la Viga para encontrarme con un mar de gente ya formada y un mar de puestos con productos del concierto. Los típicos souvenir como playeras, tazas y estampas abundaban. Aun así me pareció que no había tanta variedad, pues con ver 2 puestos los habías visto todos y los precios eran los mismos. A esa hora las cosas aún se veían desorganizadas, que si necesitabas pulsera o no, que nadie sabía dónde iba la fila, etc. Resulta que para los que como yo, no asistimos desde hace mucho al Circo Volador ahora el sistema funciona con que llegues muy temprano y te dan una pulsera del color según tu boleto y le ponen un número que es tu lugar en la fila. Sinceramente de haber sabido hubiera ido más temprano solo por el número, pero al final resultó no ser tan grave. Ya acercándonos a las 7pm las filas de gente comenzaron a avanzar y entramos ordenadamente al evento. Aunque he leído que hubo gente que tardó mucho en entrar, aun así todos vieron el concierto completo.

Con el Mos

Una vez adentro yo estuve en la sección General (a.k.a hasta atrás) y aunque sí me hubiera gustado estar más cerca la ventaja del lugar pequeño es que por más lejos no lo es tanto. Durante la fila había tenido algunas horas para especular si traerían teloneros y quienes podrían ser. Sería la típica banda de nikkei que canta horrible y ponen siempre, o sería alguien más. Al final  hubo una gran sorpresa, ni nada más ni nada menos que un mariachi, común y corriente. Pudo haber sido un regalo para los de X, y fue una curiosidad para el público que no se lo esperaba. Y ahora sí después de esto empezó lo bueno.

Abrieron con la canción de “JADE”, una de sus más recientes producciones lanzado en el 2010. Luego siguieron con una de mis canciones favoritas y todo un clásico, “Rusty Nails”. Para este punto llevaban solo 2 canciones y mi emoción y la de toda la gente estaba al máximo. Continuaron con otro clásico, “Silent Jealousy”. Aquí creo que fue cuando empezaron con el piano, pero me pareció que el volumen era muy bajo y la gente, como es de esperarse, gritaba mucho. Luego siguieron con “Drain”, la cual tiene una base hecha con sampling, es decir, es como una grabación y el sonido tampoco fue el mejor, pero la actitud y talento de esta banda hizo que no importara mucho.  Luego Sugizo  nos intentó deleitar con un solo de violín, pero otra vez no se escuchaba muy bien, al menos no atrás donde yo estaba, pero creo que era general porque la gente comenzó con el SHHHHHHH para dejar oir. Fue en ese momento que reconocimos que se interpretó una parte del Himno Nacional Mexicano en violín, y fue épico. Luego Yoshiki sigió en el piano, otra vez poco sonido. Pero luego entró otro gran hit, “Kurenai”, que volvió a prender a todo el público. Todos cantaban al unísono las estrofas “kurenai ni somatta kono ore wo nagusameru yatsu wa mou inai”. De ahí se siguieron con otra de las canciones más recientes, “Born to de Free”. Y la verdad prefiero las canciones de antes, pero tampoco me quejo de estas. Luego siguió un pequeño solo de batería por parte de Yoshiki, quien evidentemente era el alma de la fiesta y se encargaba de llevar el show a todo lo que daba. Diciendo algunas palabras en español, y gritando el famosísimo “WE ARE X”. El siguiente tema, un poco más calmado, fue “I.V.” que también es relativamente nuevo pues salió en el 2008. Pero eso solo fue la preparación para el gran momento que venía a continuación, el clímax del concierto se produjo cuando interpretaron la que probablemente es su canción más popular, al menos en México…. “X”.

Estoy seguro que no había nadie que no estuviera cantando a todo lo que podía la letra de esta canción. De ahí antes de terminar por completo la canción hubo más interacción con el público y el famoso “We Are X!” se repetía una y otra vez. Luego vino el gran ending de la canción. Hubo un punto, no recuerdo exactamente cuándo, que Yoshiki se puso a hablar con el público y agradecer que fuéramos y todo eso, que la gente le empezó a cantar Cielito Lindo. Esto jamás me había tocado en ningún concierto de ningún tamaño y en ningún país. Tal es el aprecio de los mexicanos por esta banda que hasta tiempo de regalarles una canción tuvo el público. Luego de eso hubo otro momento donde Yoshiki  decidió vestirse de enfermera y fue muy gracioso.

Al final, para el famoso encore, no dieron “Endless Rain”, la cual si mal no recuerdo fue con la que cerraron su último concierto en Tokyo antes de separarse  en el 98. Este fue un tema muy emotivo que la gente no quería que terminara. Y afortunadamente no fue así, pues cerraron con una parte de la canción de “Art of Life” otra de mis favoritas. La original dura 30min, pero tocaron una versión reducida de 15min. Finalmente aceptaron los regalos del público como banderas y donde se tomaron la foto del concierto. Que además el este evento fue grabado y supuestamente habrá DVD, no sé si es algo de la banda o del Circo pero yo lo quiero.

Y al final se despidieron mientras de fondo se escuchaba “Forever Love” y por último “Tears”, estas ya como grabaciones.

La gente salió tranquilamente y a arrasar con lo último de mercancía que quedaba, y todos traían una cara de satisfacción que considero el concierto fue un gran éxito y ojalá que algún día regresen. Y si no, al menos ya podré morir tranquilo de haber visto en vivo, en concierto a una de las bandas más grandes, sino la más grande de J-Rock. Totalmente memorable.

Al final solo lamenté no haber estado más cerca o haber tenido una cámara mejor que la de mi celular, al menos una con zoom para tomar buenas fotos.

Salímos y fuimos a dejar a la novia del Mos a su casa, luego de regreso a casa de su amigo, para descubrir que estaba en el hospital, sin embargo sus roomies nos dejaron pasar, de hecho al parecer el Mos pasa tanto tiempo en ese depa que ya le quieren cobrar renta, y esa noche fue un buen paro.

A la mañana siguiente caminamos hasta el metro universidad a las 7am, y yo agarré rumbo de regreso para Querétaro, la verdad es que en un lunes con tráfico y sin coche poco podía hacer. Aunque ese día me hubiera gustado juntarme con el Conde de Kitakyushu, no fue posible, pero igual y en octubre.

 

Hace un año (一年前)

Hoy hace un año exactamente regresé de Japón, donde viví uno de los años más maravillosos de mi vida. Definitivamente algún día regresaré.
Por ahora extraño a toda la gente y los lugares que conocí. Y también todas las actividades que realizaba que aquí en “puebletaro” es imposible encontrar. Sin embargo me alegra conservar el contacto con la mayoría de las personas que conocí por allá.
Y sé que nunca terminé de relatar en el blog mis aventuras de por allá, pero algún día antes de que se me olvide lo tendré que hacer. Por ahora me encuentro en el útlimo semestre de mi carrera, y mi prioridad cero es terminar lo mejor posible, lo demás creo que será más fácil retormarlo ya graduado.