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Recuento de las coasa ke he hecho… a veces interesante, a veces no

Dos Mil Trece

Nunca es tarde para hacer algo nuevo. Así como este post acerca del año que se va, a pesar de que en la mayor parte del mundo ya es 2014.

Este año deje de escribir mi blog por ahi de mayo, y muchas cosas pasaron entre ese tiempo y hoy. Y solo para que no se pierdan en el olvido, escribo para auto recordarme de los highlights del año después de mi viaje a Nueva Zelanda.

El verano llegó a Seattle y con ello trajo interns y al sol. El verano es la época más activa y por lo tanto hay que aprovecharla. Entre hikes, roadtrips y reuniones todos los fines de semana fueron bien aprovechados.

Le dí asilo a dos amigos que llegaron a la ciudad. Nunca antes había vivido solo con roomies, pero con Andres y Archie no hubo ningún problema, y de hecho hicieron el verano más entretenido. Por el otro lado Chavez nos dejó para irse a un lugar “mejor”, o al menos más caluroso, California. A pesar de eso su despedida fue de lo mejor del verano, con un roadtrip que pasó por Portland y llegó hasta una fábrica de quesos y helados en Tillamook, OR. Regresamos manjeando por la US-101, una carretera costera con muy buenos paisajes hasta llegar a Asturias (o algo parecido, en al frontera de OR y WA).

El último brunch.

El último brunch.

Después de eso fue época de hikes. En nuestro primer hike de la temporada subimos al Mailbox peak, el más difícil de los alrededores. Nos tomó casi 10 horas subir y bajar pero sobrevivimos.

Mailbox Peak

Mailbox Peak

Otro hike más fácil pero con gran atractivo visual fueron las Ice Caves. Que de hecho te dicen que no te metas alas cuevas porque se pueden derrumbar en cualquier momento, pero pues si no, no hubieramos conseguido tan buenas fotos.

Ice Caves

Ice Caves

Luego llegó el otoño y mis papás vinieron para alcanzar los últimos rayos de sol del año.

Seattle

En Seattle

En octubre me volví un año más viejo, y fui a un festival de Oktoberfest en Leavenworth, WA.

Oktoberfest en Leavenworth,WA

Oktoberfest en Leavenworth,WA

El otoño se convirtió de mis épocas favoritas por la variedad de colores en los árboles.

Otoño

Otoño

En noviembre tuve uno de los mejores viajes que he tenido. Uno que nunca había imaginado que podría ser tan interesante, pero que dado las condiciones lo fue. Fue un viaje de visita a casa, en México y a Querétaro. Fue un viaje lleno de momentos inesperados y de reencuentros con amigos de años. Lamentablemente el tiempo no me dió para ver a toda la gente que quería ver, pero ya regresaré. Tal vez  tenga que pasar otro año y medio, pero algún día haré otro viaje parecido.

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Este año tambien retome mis clases de Japonés, ahora en el Bellevue College. Una inversión que sé que me dará frutos en el 2014.

También este año participé en mi primer seminario y examen de Kyudo. Un viaje de una semana a Carolina del Sur. Obtuve el grado de 1 kyu y conocí un poco más de este país, lo cual no fue tan grandioso, pues era una ciudad donde enc ada esquina habia una iglesia y un McDonalds.. Me alegra no tener que vivir cerca, pero la experiencia del viaje con mis compañeros del club de arquería japonesa fue muy bueno.

En cuanto a la caligrafía japonesa después de año y medio (más el año estudiado en Japón), al fin tuve algo que presentar en la exposición bi-anual de la escuela. No creo que haya sido ni remotamente el mejor de los trabajos expuestos, pero por algo hay que empezar.

Expo Shodo

Expo Shodo

Y como dije al principio de este post, nunca es tarde para haceralgo nuevo. Y es así como el 25 de diciembre del 2013 fui a mi primera clase de Snowboarding. Y no solo eso, el 29 de diciemrbe fui a la segunda. Estoy lejos de dominarlo, y un poco dañado por tanta caida, pero al menos ya pude hacer algo que desde hace muchos años quería hacer. Claro que no lo dejaré hasta que me sienta más comodo, pero ya una vez empezado, es más fácil continuar.

No dejes para el próximo año lo que puedes hacer este.

Y ahora si, llega el 2014, pero no llega en blanco, ya tengo varios planes y solo es cuestión de tiempo para que lleguen, y si es así, probablemente haya un post al respecto en mi blog.

!Feliz Año Nuevo!

 

 

P.S. Este año 2013, tambien encontré un videojuego que me ha mantenido inmerso como nignun otro, Final Fantasy XIV: A Realm Reborn. Un fin de semana hace un par de semanas jugué tantas horas y me desconecté tanto del mundo que hasta mis amigos creían que había desaparecido porque me había pasado algo.

Dos semanas en la Tierra Media (Parte 5) FINAL

Y finalmente a poco más de un mes de haber retornado de esta aventura que puedo contar la parte final del viaje. Y no es que no haya querido publicarlo antes pero había tenido mucho trabajo, y como el clima ha mejorado mucho por estos lares, intento no quedarme en mi casa los fines de semana. Pero ahora que tengo la oportunidad necesito terminar de escribirlo porque siento que ya se me empiezan a olvidar detalles y no quisiera dejar el relato sin terminar.

Y por si algún perdido empieza a leer esto, le recomiendo leer las partes anteriores ya que esta es la última de una serie de cinco entradas: Parte I, Parte II, Parte III y Parte IV.

Por cierto, por lo mismo de que es el último post, este será un poco más largo, pero con muchas fotos.

Y bueno, me había quedado en que amanecimos al lado de la playa en un lugar sorprendentemente bello. En sí donde dormimos no tenía nada muy especial, excepto que era muy amigable con el ambiente y todo era energía solar y esas cosas. Lo anunciaban como un lugar para alejarte del estrés de la vida moderna. Aunque creo que no era un lugar muy para mí, yo necesito un cable ethernet conectado a mis venas… no tanto así pero si extrañaba el Internet omnipresente.

Nuestro siguiente punto de visita era Farewell Sip, una península muy peculiar:

Farewell Spit

Farewell Spit

Pero antes de recorrerla en una cafetería nos dijeron que fueramos a Wharariki beach, donde la marea estaba baja y había una colonia de focas bebes. Y la verdad es que farewell spit se veía como caminar por esa delgada línea que se ve en la imagen anterior, que por cierto no se podía llegar caminando hasta la punta del final. Para llegar ahí solo se puede una vez al día tomando un tour en camión que sale como a las 6 am… Pero que bueno que no hicimos eso porque entonces no hubieramos llegado a aquella fantástica playa.

Wharariki Beach

Cambiamos nuestro rumbo hacia esta playa, el clima se despejó, y en tan solo una mañana pudimos lograr de Nueva Zelanda como se debe, al menos como aparece en las postales. Para llegar a esta playa primero nos estacionamos en una granja de ovejas, estas granjas abundan por todo el país, así que yo diría que es una vista muy tradicional.

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Luego caminamos por unas colinas muy verdes y pintorescas:

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Para encontrarnos con un pequeño desierto antes de llegar a la playa.

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La playa era inmensamente grande, tanto que había gente cabalgando, y después de pocos minutos caminando te das cuenta el por qué. Todo parece cerca pero no lo está, afortunadamente era temprano y había buen clima. Además de la colonia de focas había muchas cuevas para explorar.

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Esa fue solo la primer cueva, aunque una de las más grandes, de ahí caminamos por al playa

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Para encontrarnos con la colonia de focas que se encontraban retozando y jugando, mientras de lejos focas más grandes las cuidaban. Algo curioso que vi, no solo en esta colonia de focas, pero siempre había gaviotas que parecían estar de niñeras.

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Aquí otra cosa que me volvió a sorprender, al igual que cuando vimos los pingüinos, fue el respeto de la gente con los animales. A pesar de que todos eran turistas de distintos países, y no había ningún tipo de barda, letrero, ni cuidador (fuera de las gaviotas), nadie hacía ruido ni trataba de acercarse mucho para no perturbar a la naturaleza.

Después de eso había mucho por explorar, y claro que aun queríamos regresar a Farewell Spit, pero era temprano y a mi me encanta conocer hasta el último rincón cuando visito un lugar que me gusta. Un dato importante es que yo había manejado y yo tenía las llaves del coche. Entonces cuando estábamos en las focas les avisé a mis primas que iría hasta al otro extremo de la playa para ver que había. Y pues así fue, entré a muchas cuevas, y tomé muchas fotos, un lugar realmente maravilloso, que quizás no se hubiera podido apreciar tanto de no haber sido por el magnífico clima.

Cuando llegué al otro extremo de la playa había más rocas y encima de ellas había una foca que parecía muerta, pero cuando me acerqué más oí la respiración y mejor me alejé, pues resulta que las focas pueden morder. Hace poco vi un comic que decía que las focas eran el equivalente de las sirenas pero con perros en lugar de humanos. Ya en algún lugar en Nueva Zelanda había leído que un recuerdo que no te quieres llevar es una mordida así que es mejor tener cuidado. Así que seguí mi camino explorando las cuevas. Había una que se veía muy interesante y había marcas de zapatos indicando que mucha gente ya había pasado por ahí. Para mi eso fue suficiente para considerarlo  como un lugar seguro, a pesar de que era una cueva muy obscura. Y entré como si nada cuando de repente empiezo a escuchar unos ladridos muy cercanos y muy graves.. y sin pensarlo salí corriendo… ya después entendí que seguro había una foca durmiendo y probablemente la había despertado, pero en el momento si fue un gran susto. Afortunadamente no me mordió, pero al menos salió algo interesante que contar por andar explorando cuevas.

Y como comenté en un principio, la playa era de distancias engañosas, y mi exploración me tomo un par de horas, entonces supuse que era hora de buscar a mi primas. Yo imaginé que si estarían viendo la playa era lógico que en un momento nos cruzáramos, pero eso no pasó. Así que supuse que lo mejor sería esperar en el coche.

Pero de regreso me encontré con una oveja que no era como las demás, era una oveja que no deseaba ser parte del rebaño, era rebelde, era una OVEJA PUNK:

¡Oveja Punk!

¡Oveja Punk!

Por que quién dice que las ovejas no pueden expresar su independencia pintándose el pelo.

Y después de una visita que me hizo sentir muy satisfecho en cuanto a mi necesidad de explorar, me encontré con que mis primas ya estaban en el coche.. con no muy buena cara.. supongo que regresaron antes al coche y no les agradó darse cuenta que no tenían las llaves, pero bueno, fue un error de comunicación ya que yo pensé que ellas seguirían caminando por la playa y ellas no me avisaron del límite de tiempo. Pero bueno nada grave ya que de ahí regresamos a Farewell Spit. Y justo a tiempo, pues la marea ya empezaba a subir, cubriendo la entrada a las cuevas, al mismo tiempo que unas nubes aparecían en el cielo.

Farewell Spit

De regreso a la península estrecha que se ve como el pico de un kiwi. Regresamos al mismo café que visitamos en la mañana, ya que no habíamos desayunado. Después de recuperar fuerzas y energía, salimos a caminar para ver hasta donde se nos permitía llegar. El cielo se empezaba a nublar y el clima estaba refrescante, lo que ayudaba a la caminata, sin embargo el camino me pareció un poco monótono. Al principio te encuentras con un mar en marea baja, que solo conserva pequeños pozos de agua. El camino a la orilla de la playa está repleto de conchas que vas pisando y escuchas como truenan. Es un sonido placentero al principio, pero luego cansa al oído y al zapato.

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Caminamos y caminamos y caminamos.. y seguimos caminando. El final se veía muy lejos, y no veíamos ningún letrero que marcara el límite. Luego descubrimos unas dunas de arena entre los extremos de la estrecha playa por donde parecía que caminábamos por un gran desierto.

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Y creo que eso fue el gran atractivo, pues después de caminar prácticamente sin rumbo decidimos dar la vuelta y regresar al auto a nuestro siguiente punto de interés.

Waikoropupu Springs

La historia de cómo y por qué llegamos a este lugar es muy corta pero vale la pena mencionarla. Un día navegando por lugares aleatorios en Internet (usando Stumble Upon), me encontré con un sitio que hablaba de los lugares con el agua más pura y transparente del mundo. Eso fue como en Junio del año pasado (2012), mucho antes de comenzar a planear el viaje, pero decidí que si se armaba, tenía que ir a conocer ese lugar. Y pues casi un año después aquí llegamos:

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Australia’s Largest Spring and the world’s clearest water!

*El manantial más grande del continente Australiano y el agua más clara del mundo.

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Tal vez en foto no se vea como mucho, e incluso en Internet no he encontrado una buena foto del lugar, pero el agua es increíblemente clara, no solo del manantial, pero a pesar de que se alcanza a ver el fondo, este está muy lejos, no recuerdo a cuanto pero probablemente eran más de 10 metros. Otra manera de entender que tan clara es el agua es que en distancia horizontal se puede alcanzar a ver una distancia de hasta 63 metros.DSC01657

Y no solo era el manantial, pero los ríos que salían de el los que estaban muy claros. Fue muy gracioso ver como se prohíbe todo tipo de contacto con el agua para que no se ensucie (no se puede beber ni tocar), pero ves como llegan los patos como si nada a nadar.. como si estuvieran tan limpios ¬¬..

Y así concluyó nuestra breve pero maravillosa visita a Golden Bay, otro lugar al que me gustaría regresar con más tiempo.

Nelson (Abel Tasman National Park)

En Nelson, se encuentra el Parque Nacional Abel Tasman, una reserva natural enorme al lado de la playa en la parte norte de la isla sur. Es un parque enorme con caminos que puedes recorrer en desde un par de horas hasta una semana. La atracción principal no es nada más ni nada menos que estar con la naturaleza. A mi que me encanta caminar por caminos de tierra, entre los árboles, subiendo y bajando montañas, me gustó mucho. En cuanto a las fotos, siempre hago lo que puedo con mi cámara tipo “point and shoot” aquí no tengo tantas fotos que compartir.

El tour del día incluía levantarnos muy temprano, y tomar un aqua taxi, que nos dejaría en una playa donde caminaríamos unas 2 horas y media aproximadamente hasta llegar a otra playa, donde encontraríamos kayaks para irnos via marítima a la siguiente playa y de ahí tomar el aqua taxi de regreso y de regreso al hostal.

Todo fue como planeado pero no sin sus sorpresas. La primera de ellas fue que donde abordamos el primer aqua taxi era una bahía casi sin agua. Se veía el muelle pero abajo solo había arena.. la marea parecía extrañamente demasiado baja. Pero al parecer eso era algo normal y los aquataxis estaban preparados, pues para llegar al mar eran remolcados por taxi-tractores… mejor vean:

Aquataxis impulsados por un tractor

Aquataxis impulsados por un tractor

Los tractores remolcaban las lanchas hasta que estas pudieran flotar y acelerar para salir al mar. Y luego de que llegamos a nuestra playa de destino, pues los botes no llegaban tan cerca para no quedar encallados, por lo que había que caminar un poco:

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De ahí fue una tranquila caminata de un par de horas, hasta llegar a la siguiente playa. En esa otra playa nos encontramos con una mexicana. Aquí encontrar mexicanos es algo muuuy raro, tanto que en algunos hostales decían que eramos los primeros que tenían en muchos años, pero siempre es alegre encontrarse con un paisano.

Ahora más o menos la misma distancia caminada sería la distancia en kayak la cual sobrestime. Mi única experiencia previa en un kayak había sido unos meses antes en el Lago Washington, en el cual me me volteé a la mitad del lago. Y otra ocasión donde no paso nada. Pero hacer kayak en el mar es MUY diferente por el oleaje y la forma en que direccionas el kayak usando unos pedales en los pies. El tramo fue largo y un poco cansado, pero a la mitad pasamos por otra colonia más de pequeños.. ya no me acuerdo si leones marinos o focas. Lo diferente es que en esta ocasión nosotros también estábamos en el agua, y después de unos 10 minutos sin movernos, los pequeños animales se sentían con confianza y comenzaban a nadar a nuestro alrededor y por debajo del kayak, cada ve acercándose más y más. De hecho cuando nos íbamos nos comenzaron a seguir, claro que en ese momento salió la mamá a traerlos a todos de regreso, pero fue una gran experiencia.

Yo remando en lo que mi prima disfrutaba el paseo

Yo remando en lo que mi prima disfrutaba el paseo

Cuando por fin llegamos a la siguiente playa eramos el último tour del día. Y solo quedaba tomar un aquataxi de regreso, excepto que todos los kayaks que habían llegado a esa playa por muchos otros turistas había que regresarlos de algún modo. Y por qué no, subirlos TODOS en nuestra lancha:

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Apróx 21 kayaks

Esa foto es de cuando llegamos con casi 21 kayaks encima. Y sí, en ese momento aun seguíamos adentro del bote. Fue impresionante ver como iba apilando los kayaks, y nosotros encerrados adentro junto con otros turistas y un guía. Era tanto el peso que dos personas nos tuvimos que meter bajo la proa del bote, en un compartimiento para maletas, para lograr el contrapeso para no voltearnos. Al mismo tiempo otro bote nos iba rodeando, generando oleaje que nos ayudaba a ganar velocidad. Eso si fue toda una aventura, lamentablemente estuvimos a 2 kayaks por debajo del récord local..

Ese día regresamos exhaustos pero contentos al hostal, listos para despedirnos de la isla sur, pues al día siguiente sería en el cual tomaríamos el ferry de regreso a la isla norte. Pero eso no nos detuvo para ver más cosas antes de irnos, ya que al día siguiente nos levantámos por ahí de las 5am (ya no recuerdo bien) para ir a ver el amanecer a la Apple Split Rock (roca partida como manzana), una roca muy famosa del parque Abel Tasman, que vímos el día anterior desde el aquataxi, pero nada como estar ahí para ver el amanecer.

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Aunque para mí podrían anunciarla para los viajeros geek, como la Roca Pacman y así ni yo hubiera dudado cuando me dijeron de madrugar.

Roca Pac-man

Roca Pac-man

Y así es como nos despedimos de este parque para encontrarnos con nuestro transporte a nuestra última parada.

Camino a Picton (Marlborough Sounds)

Claro que eso no quiere decir que el camino no haya estado digno del momento. Un cierre con broche de oro, con un clima que ya hubieramos querido en otras carreteras y un paisaje paradisiaco. Los Marlborough Sounds se pueden apreciar y disfrutar con un clima como el de las fotos:

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Y así es como llegamos a Picton, en donde regresamos el coche, que tan buen servicio nos dió, pues nunca nos dejó tirados y aguantó todo tipo de clima. Y nos subimos al ferry para disfrutar de la vista y relajarnos un poco más.

Ferry a Wellington.

Adios Isla Sur

Adios Isla Sur

Salud por la Isla Norte

Salud por la zzzz…..

Wellington

La última parada y la ciudad capital de Nueva Zelanda. Qué esperan de una capital de un país cuando la visitan. Viniendo de México tenemos la idea de que las ciudades capitales son grandes y muy importantes. Pero si lo comparamos con Estados Unidos las ciudades capitales no son la gran cosa. Claro que si nos vamos a Europa, la ciudades capitales vuelven a ser relativamente grandes, ruidosas y ocupadas. Así que mentalmente me preparé para llegar a una gran ciudad. Pero oh sorpresa, Wellington me pareció aun más pequeño que Auckland, no se si en extensión, pero no se veía como una gran ciudad. Esto no es algo malo, solo que no me lo esperaba.

Llegamos un viernes por la tarde, y en lugar de tomar un camión o taxi atravesamos toda la ciudad caminando para llegar a nuestro hostal. Eso suena como mucho pero fueron como 20 minutos caminando. Lo único malo era ir cargando todo el equipaje. La ciudad aunque pequeña, se veía ordenada y con cierto atractivo. Aunque, no era tan tarde y todo ya lo estaban cerrando.. les recuerdo que era viernes y eran como las 5 o 6 pm.. lo único que había eran los bares y restaurantes.

El segundo día fuimos a Weta Caves, el estudio donde hacen la magia detrás de las películas de El Señor de los Anillos y El Hobbit. Y no me refiero a los efectos especiales, pero a los efecto reales. Todas las armaduras, armas, escudos, etc.. los hacen ahí.

WETA

WETA

Aquí tomamos un tour para ver como desarrollan toda la parte creativa y los otros proyectos en los que han trabajado. Lo más interesante para mi fue saber que casi todas las armas y armaduras se forjan en metal cual si fueran reales para darles el detalle cuando hay acercamientos de cámara. Sin embargo si quieres comprar una de estas piezas dicen que solo las venden a coleccionistas privados.

 

Armas LOTR

Armas LOTR

Estas armas que ven sí se vende, pero no son reales, son más de exhibición. Anque aun así si se me antojó llevarme un par.

La segunda parte del día la dedicamos a recorrer caminando un poco más del centro de la ciudad y visitar el museo Te Papa, que es EL Museo de Nueva Zelanda.

Te Papa

Te Papa

Hay muchas salas de historia natural, de la formación de la tierra, animales. Y luego está la parte antropológica con la historia de la llegada de los Maori y de las colonias inglesas. Finalmente, y algo por lo que más vale la pena visitar es el piso dedicado exclusivamente a los Maori. Donde se encuentra una réplica de su templo sagrado y un centro de reunión donde se busca unificar los mundos tradicionales y modernos:

Casa Sagrada Maori

Casa Sagrada Maori

La Casa de Juntas

La Casa de Juntas

Esta segunda casa esta llena de adornos y simbolismos, en la galería de fotos hay varios acercamientos que vale la pena ver.

Y por supuesto no podía faltar algo del relacionado con El Señor de los Anillos, aunque sean 3 grandes troles que intentan matarte:

Troles!

Troles!

Esa noche fue la última cena juntos, pues al día siguiente yo tomaría un avión a Auckland para regresar, mientras que mis primas tomarían un coche muy temprano para continuar con el viaje durante otra semana más, pero como no tienen blog nadie sabrá que vieron :p

Aun así el domingo mi vuelo no era tan temprano, tuve tiempo de dar una última caminata, aunque a las 10am todo se encontraba aun cerrado, ni siquiera para comprar recuerditos. Así que regresé al museo, el cuál tenía una exposición temporal llamada Game Masters, que era de videojuegos. Ahí pude jugar las maquinitas originales de Donkey Kong, Asteroids y otros.

Finalmente en el aeropuerto de Wellington pude bebí mi último L&P (un refresco local muy bueno que sabe como el centro de los dulces seltz), y emprendí el viaje de regreso.

Aeropuerto Wellington

Aeropuerto Wellington

Y así termina este intenso viaje de tan solo 2 semanas. Y como este post ya fue el doble de lo normal, dejaré mis pensamientos y reflexiones para otro día con más calma. Pero espero que si de casualidad alguien se dió a la ardua tarea de leer lo que yo escribo, se haya podido encontrar con algo interesante.

FIN

Dos semanas en la Tierra Media (Parte 4)

Ya casi un mes de que regresé y no termino de contar acerca de todo el viaje, y por si se lo preguntan, la respuesta es no. Este post aún no es el último, pero los puedo decir que es el penúltimo. Antes de hacer cada post me pongo a elegir las fotos que me gustaría agregar y con eso me baso para escribir los relatos.

Y bueno si quieren empezar a leer esta historia desde el principio, aquí los links: Parte I, Parte II, Parte III.

Y como nos habíamos quedado en medio del carretera, nos adelantamos hasta el primer destino del cual escribiré.

Queenstown

Básicamente esto lo dice todo:

“No-one’s ever visited Queenstown and said, ‘I’m bored’.”  –Lonely Planet

Esta cita la vi en el tumblr de alguien más, pero me pareció muy oportuno incluirlo aquí. Y es que Queenstown es una ciudad pequeña junto a un lago. Pero como sus propios folletos la describen, es La Capital Mundial de la Aventura. Y después de estar ahí por tan solo 2 días, yo creo que sí lo es. Básicamente puedes hacer de todo lo que se te podría ocurrir, desde una caminata tranquila junto al lago, o cualquier tipo de deporte acuático, hiking, escalada, parepente, paracaídas, incluso skii y snowboarding en invierno, y por supuesto es la cuna del bungy. Por si esto fuera poco es de la ciudades más animadas de todo el país, donde encuentras gente a todas horas del día y de la noche en la calle haciendo algo interesante.

Nuestra primer parada en esta ciudad era uno de los tan esperados tours de la película El Señor de los Anillos. Aunque la verdad, este fue un poco decepcionante. Nos subieron a una camioneta llamada LGOLAS

Placas de la camioneta del Tour

Placas de la camioneta del Tour

Y primero nos dieron una vuelta por un de los lagos cercanos, lo cual hubiera resultado ser totalmente intrascendente, excepto por la siguiente imagen:

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De la cosas más random que he visto alguna vez. Pero bueno, siguiendo con el tour, nos llevaron a unos lugares donde nos señalaban unas montañas y nos ponían una foto de una escena y nos decían que eran las mismas montañas. Lo cual era cierto.. pero no muy emocionante. También vimos el lugar donde estaba la torre de Sauron (creo) y resulta que en ese mismo lugar habían filmado la película de X-Men Origines: Wolverine, específicamente la escena donde explota el granero y hay un persecución en motocicleta. Ah sí, otra cosa que también me gusto fue ver el árbol donde se inspiraron para crear a Bárbol (Treebeard) en la película:

Barbol (Treebeard)

Bárbol (Treebeard)

Después de eso y de visitaro algunos otros lugares de las películas, nos dieron capas y espadas para jugar y pelearnos. Lo cual si fue entretenido, pero insisto que no era la idea del tour.

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/* Nota al margen del viaje: La semana pasada descubrí que puedo comprar espadas reales y armaduras y todo eso en Internet, y además que existe algo llamado LARP (Live Action Role Playing), es como jugar D&D, pero en un escenario de verdad y con artículos reales */

Y básicamente eso fue el tour. Regresamos al hostal, que fue uno de los mejores del viaje, pues si no me equivoco fue el único con internet gratis e ilimitado. Y antes de que cayera la noche salimos a recorrer  las calles de Queenstown en busca de comida. Y, ¿recuerdan las Hell Pizza, del post pasado? Pues aquí comimos en las Devil Burgers! Había buena chela y la comida también era excelente. Aunque resulta que en Queenstown el lugar más famoso de hamburguesas es Fergburger.. y nunca me enteré bien por qué, pero intentamos ir y había DEMASIADA gente. La historia del lugar, si mal no recuerdo empezó como la comida para junkies y borrachos después de que todo había cerrado, ni siquiera era un local, pero su fama fue creciendo bastante.

El siguiente punto dentro de Queenstown fue subirnos al teleférico y disfrutar de la vista de la ciudad antes (y después) del anochecer.

Queenstown de día

Queenstown de día

Queenstown de noche

Queenstown de noche. ¿Adivinan dónde es el centro?

Después de eso tuvimos tiempo de ir por unas chelas y a dormir. Aunque como desde hacía mucho tiempo no tenía internet, aproveche un rato para ponerme al día, en eso otro huéspedes comenzaron a ver una película en el lounge, Eurotrip, que yo no diría que es muy buena, pero tiene un poco el sentimiento del viajero (combinado con la siempre innecesaria estupidez de muchas gringas).

Al siguiente día había que levantarnos temprano, porque olvide mencionar que antes de que terminara el día aparte mi lugar para saltar en bungy a la mañana siguiente.

Bungy

El bungy fue tomado de una práctica sagrada maori y fue adaptada hasta convertirla en lo que es hoy. Queenstown fue en donde se inventó, no por los maoris, pero por las personas que descubrieron lo divertido que podía ser y que decidieron aventarse de un puente por primera vez. Y en ese mismo puente donde fue el primer salto, el Puente sobre el río Kawarau, con una altura de 43 metros de donde decidí sería también mi primer salto.

La idea de saltar en bungy me habría rondado mucho antes de mi primer salto con paracaídas que fue en el 2008. Sin embargo en México había escuchado muchas historias de terror de gente que quedaba muy lastimada de la espalda, ya que saltaban con equipo de escalada que es como justamente no se debe hacer. Y desde entonces no se había presentado la oportunidad, pero Nueva Zelanda fue un lugar que me dió tanta confianza, que la verdad no dudé en tirarme al vacío. La sensación es completamente distinta al paracaidismo. Cuando me tire del avión sentí como si estuviera flotando sobra las nubes. En el bungy sentí algo que ya había sentido en alguna montaña rusa, cuando vas en caída libre, solo que aquí no hay un riel que seguir y que te levante. Sientes como vas cayendo y la fuerza del aire aumenta, como si estuvieras a punto de ponerte el madrazo de tu vida. Y a pesar de todo ser tan rápido, lo sentí más largo y tuve tiempo de pensar en cada detalle de lo que veía y sentía. Antes de saltar me preguntaron si quería tocar el agua, y pues por qué no. Y así fue:

3.. 2.. 1.. ¡Jump!

3.. 2.. 1.. ¡Jump!

Waaaaaaaaaaa

Waaaaaaaaaaa

¡Splash!

¡Splash!

Y así de rápido pasó todo. Había muchos turistas en el puente tomando fotos de todo y luego varios se tomaron foto conmigo ya después de saltar. Y como de costumbre era hora de salir corriendo a nuestro próximo destino, Wanaka… excepto que empezó a llover bastante.. y ya que nuestra ruta incluía puros sitios panorámicos, pues nos quedamos sin nada que hacer, pero en eso nos topamos con… ¡Puzzling World!

Puzzling World

Este es un lugar que le encantaría visitar a mis amigos Mariño y Moi, que son tan fans de los puzzles físicos. Esto es como un gran museo interactivo de puzzles. Hay un gran salón con mesas y muchos acertijos en cada mesa para entretenerse. Perfecto para un día lluvioso, además de que tienen algunas salas con ilusiones ópticas, hologramas, y algo como la casa de tío chueco. Una de sus atracciones principales es un laberinto de verdad, donde tienes que encontrar las 4 esquinas y luego encontrar la salida. Y a pesar de la lluvia decidimos salir a completar el laberinto que nos tomó como 30 min. Por cierto el laberinto tenía ciertas salidas de emergencia por aquello de la gente con poca paciencia o claustrofóbica.

Puzzle World

Puzzling World

Laberinto

Laberinto

Encontré la salida

Encontré la salida

Y si no me creen que enconté las cuatro esquinas, lo pueden verificar en las fotos que subo en Facebook y G+. Por cierto, aquí volví a enfrentar a mi cámara contra el agua, y sobrevivió.

Fox Glacier

Otro maratón en carretera y llegamos al Fox Glacier. Geográficamente está justo atrás de Mt. Cook, sin embargo la única manera de llegar de un a otro es o rodear por carretera manejando mucho kilometros o por helicóptero. Este glaciar es uno de los más famosos, junto con el Franz Joseph (que creo es más famoso), pero nosotros decidimos venir a este.

El hike fue de unas 4 horas ida y regreso. Primero llegamos en camión, luego caminamos a lo largo de un río para acercarnos al glaciar. Ahí te enseñan varios derrumbes los cuales solían ser los caminos al glaciar, también nos contaron de como este ha ido reduciendo su tamaño con el tiempo. Antes de salir nos dieron botas y crampones adecuados para caminar sobre el hielo.

A pesar de que lleve mi cámara con su pila y 2 pilas de repuesto al viaje, mi cámara decidió tomarse el día. Vió el glaciar, le dió frió y se apagó.. yo temía que tanta lluvia la hubiera descompuesto, pero afortunadamente mi celular me salvó para tomar fotos, además de que mis primas tambien llevaban cámaras.

La única foto que tomó mi cámara

La única foto que tomó mi cámara

Me gustó caminar sobre el hielo y sobre las escaleras que esculpen sobre el glaciar cada mañana para que los turistas podamos subir. En este viaje fue el más tenso para mis primas. Marce que le tiene miedo a caerse cuando esta en cualquier tipo de piedra, escalera o montaña y Coss, quien la iba deteniendo durante todas las horas que duró la caminata, por lo que a mi parecer se merece una medalla. Por esa misma situación yo me encargué de documentar con fotos.

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Para mi este fue un lugar relajado, con una muy buena vista y haciendo algo que nunca había hecho antes. Todo un éxito, digo después de lo nublado de Milford Sound y de las lluvias en Wanaka, ya nos tocaba algo que saliera como planeado.

En este punto ya estamos en la costa oeste de la isla sur. Y manejaríamos toda la costa hasta llegar al parque natural Abel Tasman. Pero nuestra primera era para pasar la noche en una pequeña ciudad llamada Greymouth, donde encontramos el MEJOR HOSTAL en el cual me haya quedado alguna vez, a pesar de que el internet no era gratis e ilimitado.

Greymouth

Llegamos directo al supermercado por provisiones. Y de ahí a buscar nuestro hostal. Por fuera no se veía como mucho, y la ciudad tal como su nombre lo indica se veía un poco gris. Pero al llegar al hostal todo cambió. He aquí mi review en Trip Advisor (en inglés). El hostal te presta kayaks y bicis gratis. Nos dijeron que el atardecer se ve muy bien pero que había que correr, entonces Coss y yo tomamos las bicis intentando llegar al muelle donde era famoso ver el atardecer. Aunque no conocíamos la ciudad teníamos un mapa y pues a la aventura. Nos perdimos… y no llegamos a tiempo, pero eso no quiere decir que no nos haya tocado disfrutar por lo que habíamos salido a buscar.

Atardecer en Greymouth, NZ

Atardecer en Greymouth, NZ

Ahora sí, al siguiente día partimos a manejar por el tramo de carretera que es considerada como entre una de las 10 con mejor vista en todo el mundo.

Punakaiki (alias “Las rocas Hot Cake”)

Una de las paradas intermedias fue visitar las rocas Hot Cakes, o Pancakes.. y por qué se llaman así, pues vean:

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Si ven la segunda foto y les parece reconocer ciertas siluetas o formas, no es que esten locos, pero en realidad mucha gente lo ha notado, he aquí una guía de las formas que pueden encontrar.

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Y después de esto todo fue carretera, la vista si era muy buena, pero el clima estuvo un poco gris y nublado, por lo que las fotos no logran captar nuestra percepción del lugar. Y pues por qué no, otra razón para regresar.

Swing Bridge

De ahí fuimos a Fould Wind Cape, un faro, y luego pasamos por un puente colgante que era el más largo de Nueva Zelanda o algo así. No era tan alto, pero era emocionante. Era muy angosto y se movía mucho. Yo me divertí aterrorizando a mi prima que le tiene miedo a las caídas.

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Por cierto, este puente me recordó mucho a uno que crucé cuando estuve en Vancouver, Canadá, el Capilano Suspension Bridge.

Camino a Golden Bay

De ahí seguimos manejando toda la tarde hasta que llegó la hora de llegar al hostal. Otro hostal a la mitad de la nada, sin dirección que le pudiéramos poner al GPS. solo sabíamos que ibamos en dirección a Golden Bay, pero nada más, sin señal en el celular.

Derrepente la carretera comenzó a subir por una montaña con curvas muy cerradas, que requerían vueltas de casi 180° y en una carril al lado del barranco. Muy interesante la carretera, y además sin saber a dónde íbamos realmente. Luego de pasar la subida, la bajada no fue más fácil, pues había que volver a bajar todo por un camino muy similar. Una vez abajo de la montaña logramos conseguir señal en el celular para hablar al hostal y preguntar por direcciones. Y con un sentimiento ya familiar nos encontramos manejando por terracería, en un camino de un solo carril de doble sentido, de noche, a mitad de la nada. Eventualmente llegamos. Un hostal muy “amistoso con la naturaleza” por llamarle de algún modo, aun así la vista en la mañana nos volvió a sorprender como pasó cuando estábamos en camino a Milford Sound (ver Parte III).

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Y…. creo que este post ha sido bastante largo, creo que me emociono un poco escribiendo olvidando que si escribo más ya ni yo lo leería. Y aun hay varias cosas que contar, pero ya estos son los últimos días del viaje así que yo creo que con una entrada más podré terminar de relatar esta aventura.

Continuará… (Parte V [FINAL])

Dos semanas en la Tierra Media (Parte 3)

Esta es la tercera parte de lo que presumo serán cuatro (o cinco) en total. Así que antes de comenzar a leer les recomiendo ponerse al corriente: PARTE I, PARTE II.

Creo que nunca había escrito tanto sobre un viaje, ni cuando fuí a Japón, bueno ya contándolos si fueron muchos más, peeero nunca me di a la tarea de relatar todo mi año allá, quizá algún día saque las crónicas de esos viajes para que no queden en el olvido.

Pero bueno, retomando la historia, nos habíamos quedado en Oamaru, dispuestos a tomar la ruta más larga y panorámica hasta llegar a Fiorland donde está el famoso Milford Sound, para de ahí subir hasta llegar Wellington.

En este tramo seguimos toda la carretera por la costa este, luego por la costa sur hasta Invercargill y de ahí a Te Anau.

Nugget Point

La primer parada turística de nuestro largo viaje en coche, fue este faro conocido como Nugget Point, donde su localización y vista hacen que se ve como de película. Ese día ya lo habíamos empezado en las Moeraki Boulders y con todo el camino por delante por eso pareciera que saltamos distancias enormes sin mucho que contar en el camino. Pero algo que fue importante decidir para una convivencia más sana fue elegir la manera de elegir la música, ya que todos tenemos gustos MUY diferentes. Así que el conductor casi siempre ponía su ipod, y ponía canciones en general escuchables para todos. Es algo que casi todo el tiempo funcionaba bien. En general era importante tener un copiloto fijándose en que manejáramos del lado indicado por si nos distraíamos o el GPS se caía. En la carretera tambien encontrabamos cosas random con las cuales entretenernos, por ejemplo el miedo que le entraba a Marce cuando estábamos detrás de un camión que transportaba troncos como este:

¿Vieron la película de Destino Final?

¿Vieron la película de Destino Final?

En fin llegando a Nugget Point esto es con lo que nos encontramos:

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Probablemente las fotos no le hacen justicia, sobretodo porque el pasto no está tan verde como se ven en los folletos, pero si pueden ir, den una vuelta y entenderán.

Por cierto, acá nos encontramos a un grupo de mochileros europeos con los que también habíamos tomado el tour en la cervecería. Después de todo Nueva Zelanda no es tan grande y los viajeros siguen muchas rutas en común. Era interesante ver los mismos coches y campers en los hostales de diferentes lugares con varios días de separación.

Balclutha

La siguiente parada fue muy express y aleatoria. Iba yo manejando y pasamos por un puente que se veía interesante, fue medio complicado darnos vuelta para encontrar el lugar para tomarle la foto ideal y esto fue lo que conseguí:

Puente en Balclutha

Puente en Balclutha

De hecho este lugar fue antes de Nugget Point, pero la secuencia no es tan importante.

Pukakaunui Falls

Ya llevábamos medio día manejando y apenas habíamos visto 3 lugares interesantes y no íbamos ni a la mitad de la ruta. El día se acercaba al atardecer y había muchos lugares que queríamos visitar. Aquí nos dimos cuenta de que ya no sería posible ir a todas partes. Había unas cuevas que según leímos eran un must, pero solo temprano y con la marea baja, cosa que ya sería imposible. Entonces decidimos ir a otro lugar que aparece en muchas postales, las cascadas Pukakaunui. En algún sitio de información turística nos habían dicho que las cascadas estarían secas, o que se verían muy diferentes a lo de las fotos. Igual fuimos y nos encontramos con esto:

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Pukakaunui Falls

Nada mal digo yo. Antes de tomar esa foto una pareja de señores ya grandes que estaba tomando fotos, vieron mis intenciones de salirme del camino marcado, para tomarme fotos más cercanas a las cascadas. Y me enseñaron las huellas de alguien que decían se acababa de resbalar y caer ahí mismo. Gracias a eso tuve más cuidado pero igual me fui a explorar. Resulta que esos “charcos” de agua en realidad estan bastante profundos y las rocas están llenas de musgo, por lo que son muy resbaladísas. Tampoco me atreví a llevar mi camara por si me caía, pero si tuve el celular, para tomar fotos más de cerca:

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Aun así, si esto se considera que está seco, me imagino cómo se verá en época de lluvias. Otra razón para regresar.

Invercargill

Invercargill es el lugar donde originalmente queríamos dormir, aun así ya teníamos boletos para el ferry al día siguiente en Milford Sound, y si ven un mapa de Nueva Zelanda, Invercargill está a casi 300km de distancia, entonces tendríamos que madrugar. Pero eso de despertarnos temprano no va en esta familia, así que decidímos manejar lo más más lejos posible, y con un simple folleto de hostales reservamos uno en Te Anau. Creo que era el único con espacio. Peeeero, nunca nos fijamos en el mapa ni nada hasta que estábamos cenando en Invercargill.

Y la verdad no se puede decir que conocimos nada de esta ciudad, pues llegamos de noche y solo a comer. Pero comímos en un lugar muy especial. Las Pizzas del Infierno. Hell’s Pizza, que al parecer es una cadena famosona en el país:

hell pizza

HELL PIZZA

Y a pesar de su nombre, son muy buenas! Aunque con unas combinaciones muy poco convencionales de ingredientes. La mía tenía aguacate debajo del queso. Y había otra con mermelada y no se qué más, deliciosa pizza dulce. Otra cosa curiosa del lugar es que te dan galletas de la anti-suerte. La mía fue un Rick Roll, pero la de Coss le dijo “El fin estará pronto, y todo es tu culpa”, falta decir que Marce y yo pensamos que sería mejor idea si ella no manejaba. Excepto que y ya había manejado todo el día, y Marce no maneja de noche.. así que decidímos retar a la suerte de las galletas. Para colmo en ese momento nos dimos cuenta de que el hostal que habíamos reservado no estaba en la ciudad de Te Anau, el GPS no encontraba la dirección y el mapa que venía en el folleto indicaba que era un lugar en medio de la nada sobre una carretera secundaria….

Y con la noche encima y sin rumbo fijo, ni señal de celular nos encaminamos a lo desconocido. A las galletas no les pareció esto y después de un rato en carretera nos encontramos con que estaba cerrada con una desviación por un camino de terracería sin señalización ni iluminación. Las condiciones ideales para llegar a Silent Hill. Después de unas horas de manejo a la mitad de la nada y con desviaciones muy raras, llegamos a nuestro hostal. Efectivamente a la mitad de la nada, y con la recepción cerrada. Todo parecía como una granja abandonada en una película de terror. Encontramos una carta y una llave. La carta nos daba la bienvenida y tenía un mapa a la cabaña donde estaba el cuarto. Así que con una linterna al estilo de Alan Wake, tuvimos que encontrar el lugar. Luego de la nada salió un señor ya grande de la nada y en ropa interior a darnos ciertas indicaciones.

Básicamente llegamos al cuarto en total obscuridad, sin idea de dónde estábamos, pero con mucho sueño.

A la mañana siguiente despertamos en una cabaña en la cima de una colina con una gran vista. Increíble por la cantidad que habíamos pagado (bueno, técnicamente aun había que ir a pagar).DSC00915

Otra foto que no transmite la verdadera belleza del lugar. Y atrás de esas montañas, donde se ve todo nublado, es a donde nos dirigíamos después.

Por cierto, resultó que el hostal no estaba en Te Anau, pero en Manapouri, que es un pueblo antes, con un lago que dicen que es increíble, pero que no tuvimos la fortuna, o más bien el tiempo, de visitar. Otra razón para regresar.

Milford Sound

Este es de los lugares más famosos y bellos de toda Nueva Zelanda. Sin embargo… recuerdan las nubes detrás de las montañas en la foto anterior. Pues eso:

Milford Sound

Milford Sound, expectativa vs realidad

Expectativa vs realidad.  En la parte de abajo hay una placa que indica que montañas estarías viendo sin tantas nubes. Y sí, al principio fue un poco decepcionante, sobretodo por saber que este era el día para estar aquí, y en un viaje tan corto y ambicioso, no habría otra oportunidad de encontrar un día despejado. Pero recuerdan la sequía de la que había hablado anteriormente, pues este era el primer día que llovía en quién sabe cuánto tiempo. Así que bien por la naturaleza, mal por nuestros superfluos deseos de turista queriendo tomar muchas fotos pa’l face… Aun así el día no resulto ser tan trivial ni decepcionante.

Para empezar hay letreros en todas partes saliendo de Te Anau, que no hay gasolineras en los próximos 90km, así que hay que tener suficiente para 180km (ida y regreso). La entrada a la carretera es un túnel de árboles increíbles, pero con mucho tránsito. Luego pasamos por un túnel inmenso, totalmente obscuro. El equivalente moderno de cruzar Minas Tirith, pero en coche y sin demonios.  Al pasar el túnel entramos a un valle lleno de montañas con ¡decenas de cascadas por todas partes! Estoy seguro que nunca había visto tantas como ese día. Y aunque estaban lejos, es como ver una montaña con muchos ríos pequeños descender de ella.

Luego llegamos a los muelles para tomar el ferry. Y aunque las nubes seguían ahí, había otras cosas que apreciar, a pesar de que no se veía la cima de las montañas.

Muchas cascadas y ríos

Muchas cascadas y ríos

Una de las grandes

Una de las grandes

Además de eso había una colonia de leones marinos, unos nadando y otro durmiendo:

leones marinos nadando

leones marinos nadando

leones marinos durmiendo

leones marinos durmiendo

Y aquí como muchos tal vez se pregunten, cuál es la diferencia entre un león marino y una foca.. Pues supongo que hay varias, pero al menos aprendí que la manera rápida de reconocerlos es por las orejas. Si las tiene es un león marino, sino es una foca.

Y  mi parte favorita fue cuando nos pusieron debajo de una gran cascada. El ferry tenía partes abiertas y cerradas pero si querías podías irte a la proa.

Abajo de una cascada

Abajo de una cascada

En este día mi camara probo sus habilidades bajo el agua, a pesar de no ser una cámara que se recomiende mojar, pero sobrevivió bastante bien. Aun así esto fue lo que más la acerqué al agua, aunque me hubiera gustado tomar una foto justo desde abajo. Aun así yo si pude hacerlo despues de guardarla en su estuche. La sensación es muy diferente a lo que imaginé. Yo creí que sería como una regadera enorme y con mucha presión, pero el agua viene de tan alto y con tanta fuerza, que parte se evapora, además de que está muy dispersa y lo que no me esperaba es sentir la fuerza del viento que viene empujada por el agua.

Te Anau

Ese día regresamos por la tarde a Te Anau, un lugar bastante pequeño, donde decidimos sentarnos a tener una buena comida. Inicialmente escogimos el lugar por el internet gratis, pero ya que habíamos ordenado, vimos que ni llegaba la señal. Aquí tuvimos tiempo de escribir postales, las cuales pude enviar desde Queenstown, y no se cuánto tarden en llegar, pero espero que no mucho.

Camino a Queenstown (Wakatipui Lake)

Al día siguiente tomamos camino para Queenstown, ya con un clima que parecía un poco menos nublado. De hecho parecía ser el día perfecto para regresar a Milford Sound, pero eso hubiera sido quitar otra cosa en el futuro, así que decidímos seguir con nuestra ruta. Y nos es por nada fue algo de lo que no nos arrepentimos. Creo estas son de las mejores fotos que pude tomar en todo el viaje ya que la ruta para llegar a Queenstown es rodeando todo el Lago Wakatipu:

Lago Wakatipui y Las escaleras del diablo

Lago Wakatipui y Las escaleras del diablo

Las escaleras del diablo, o Devil’s Stairs, o algo así, es el nombre de la carretera curveada que se ve a un costado. Aunque la verdad hubo tramos mucho peores que ese que ya les contaré después.

Lago Wakatipui

Lago Wakatipui

Lago Wakatipui

Lago Wakatipui

Salí un 9 de marzo y apenas vamos en el 16 de marzo, la mitad del viaje, con muchas cosas hechas y muchas más por hacer. Pero por hoy, aunque no es tan tarde como otros días, es hora de dormir.

Continuará… (Parte IV)

Hanami en Seattle (シアトルで花見しよう)

Haciendo un pequeño paréntesis de mis aventuras por la Tierra Media, les comparto unas fotos que tomé el día de hoy.

Space Needle

Space Needle

Tal vez es porque sigo en modo de turista, o tal vez porque  he disfrutado mucho usar mi cámara últimamente. Además, este fin de semana se dió la oportunidad perfecta ya que el clima estuvo paradisiaco. ¿Quién dice que Seattle siempre es una ciudad completamente gris, nublada y depresiva? Y lo mejor es que este es el fin de semana para hacer Hanami.

Seattle soleado y despejado!

¡Seattle soleado y despejado!

El Hanami, en japonés se escribe como 花見 y su significado es simplemente ver flores. Esto es todo un ritual que implica hacer un picnic en los parques mientras se contemplan las flores de los árboles. No suena a nada muy especial, pero esta actividad es famosa por el árbol de cerezo, el cuál florece tan solo una semana al año. Me parece increíble como los japoneses a pesar de ser tan intensos en su trabajo se toman el tiempo, aunque sea un día al año, para apreciar un poco de la naturaleza. En contraste, hace pocos días en facebook vi una imagen de unas jacarandas en Querétaro, tantos años viví con ellas enfrente y jamás las ví como algo fuera de lo común, pero ya que te das cuenta que no están en todas partes, es más fácil apreciarlas.

University of Washington

University of Washington

Y bueno ya fue mucho choro para un post que se supone tiene que ser corto. La breve historia del día de hoy es que por el buen clima decidí salir con Mariño a dar una vuelta por Seattle y aprovechar ir a ver los cerezos de la Universidad de Washington que ya se han hecho de alguna fama, estas son algunas fotos que logré en el día, si quieren ver más, ya las subí a facebook y muy pronto en Google+ (Picasa).

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Unas cuantas fotos

Es curioso como cuando viví aca por solo 3 meses durante el verano del 2009, conocí más lugares y tomé más fotos de las que he tomado en los 5 meses que ya llevo acá (bueno técnicamente falta 4 días para cumplir 5 meses). Aún así si he ido a bastantes lugares, lo que no he hecho es tomar fotos, quizá por falta de una camara que no sea la del celular, o tal vez porque como todo el mundo de todos modos toma fotos de igual manera las puedo encontrar después en facebook. Lo cual no se me hace tan buena idea.. en fin este es un subconjunto de las pocas que he tomado por acá:

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El primer cuarto de siglo

¿Qué mejor momento para retomar mi blog que en mi cumpleaños? Este blog ya tiene un poco más de 7 años y aunque lo actualizo de forma random, no lo dejo morir por completo. Creo que es una buena forma de recordar cosas que he hecho y también ver como he cambiado a través del tiempo. Desde mi forma de escribir, hasta mi forma de pensar. Y por eso creo que tengo 2 tipos principales de posts en este blog, los que escribo para compartir y los que escribo para mí. Este es uno de los que escribo para mí.

Y qué ha sido de mí en estos 25 años.. pues me gustaría tener una forma más exacta de tener estadísticas de mi vida, así como cuando acabas un videojuego, por ejemplo, cuando te matan en Day Z, que te dicen cuantos zombies has matado, y de qué forma. Pero bueno haré un esfuerzo por ver qué cosas vale la pena mencionar. Por ahora estoy seguro que mis stats de matar zombies siguen en cero, pero siempre hay que estar preparado. Pero ya hablando en serio un dato que me gustaría saber de mi mismo es a cuántos conciertos he ido, para mi eso es una buena medida de qué tanto se disfruta de la vida, aun así es algo difícil de contar, sobretodo porque hay muchos tipos de conciertos, desde las tocadas random que te encuentras en un parque o en el metro, hasta los conciertos en grandes arenas donde pagas arriba de 500 pesos por entrar, y claro también están otro tipo de conciertos, como las orquestas o los muchos festivales de la canción a los que asistí en mis ~8 años en el ITESM. Creo que en lugar de intentar contarlos mejor sigo yendo a los más que pueda. Solo recuerdo que el primer concierto grande al que fui fue KoRn y Linkin Park, por ahi del 2003 en el foro sol (HACE 9 AÑOS!!).

Otra cosa muy importante en mi vida ha sido viajar. La primera vez que viaje al extranjero fue a Costa Rica en septiembre de 1999, luego no fue hasta el 2005 que fui a Francia, luego en el 2007 que fue mi tour por Europa occidental y a partir de ahí cada año he podido, afortunadamente salir del país al menos una vez al año, y aunque sea un fin de semana, para una entrevista de trabajo, pero lo he conseguido y ahora me gustaría tener una meta más grande, que es a partir del 2013, conocer al menos un país nuevo al año. Existen casi 200 países en el mundo, de los cuales he pasado por 12 (incluyendo México), que no es ni el 10% de los países en el mundo y si a continentes nos vamos también me falta mucho por conocer. Por ahora en mi horizonte se avecina un viaje a la Tierra Media (mejor conocida como Nueva Zelanda) y si es así, pues aquí lo estaré compartiendo. Otra cosa importante es que entre más viajo, más quisiera conocer distintos lugares de México. Pues me siento mal de conocer monumentos al otro lado del mundo, sin haber conocido la pirámide que estaba a 5 minutos de mi casa en Querétaro.

Otro punto importante de estos años, es que por fin terminé mi educación básica. Y lo digo así porque desde que entre al kínder creo que el objetivo había sido llegar a terminar una carrera. Es de esos caminos que te ponen enfrente y tu los vas siguiendo, pero cuando terminan, depende de ti para dónde continuar. Y por ahora estoy trabajando, pero eso no me quita las ganas de seguir estudiando, al menos una maestría, específicamente en Ciencias Computacionales. Y ese es otro de mis objetivos, y solo por ponerle fecha tiene que ser antes de mi tercera década.

Uff, no pido nada.. trabajar, viajar y estudiar al mismo tiempo, lo quiero todo.. pero yo me guío por el principio de que si quieres algo, debes apuntar lo más alto que puedas, por que aun así, si no llegas, seguramente quedaras más arriba de si le apuntas al mínimo satisfactorio. Además, siendo la vida solo una, por qué dedicarse a una sola cosa, si hay tantas cosas por conocer y disfrutar. Y es así como además de esas cosas que quiero hacer, además están mis hobbies.

Siempre, desde muy pequeño -inspirado en las Tortugas Ninjas y los Gatos Samurai, he sido fan de la cultura japonesa. Tanto que hasta me fui un año a vivir y estudiar a Japón. Definitivamente uno de los mejores años de mi vida. Y pues haya conocí un arte marcial llamado Kyudo, del cual ya he hablado un poco antes. Afortunadamente pude continuar en México y ahora en Seattle también he podido. Todo el mundo cree que los ateos carecemos de espíritu porque no tenemos un controlador imaginario al cual obedecer, o puar el cual desvivirnos. Pero nuestro espíritu, al menos el mío, nace de algo razonado, de la fuerza de voluntad interna que tenemos para cumplir lo que soñamos. El Kyudo fortalece este espíritu, enseñando que todo es perfectible, que si cada paso que hacemos los hacemos bien, no nos tenemos que preocupar a donde vamos a llegar porque simplemente iremos en el camino correcto y que cada detalle es importante, por más pequeño, por lo que es importante estar consientes de todo lo que hacemos y por qué lo hacemos.

Por otro lado, está el shodo, el arte de la caligrafía japonesa. Siempre he tenido una fascinación con los pergaminos indescifrables que se proceden de las antiguas culturas asiáticas. Es fácil pensar que son puros rayones, y que cualquiera puede hacerlo. Pero no hace falta estudiar mucho, para darnos cuenta del grado de complejidad que contienen. Para mi es el arte del caos, donde el caos visto directamente no tiene ningún sentido, sin embargo este sigue un orden que da como resultado algo muy bello. Equivalente a los fractales en las matemáticas. Y no solo eso, cuando uno escribe con un pincel, no está permitido corregir los trazos, los trazos suceden una vez con su propio ritmo, y salga como salga una vez pintado es inmutable. Como la vida misma, no es posible regresarnos a corregir lo que ya paso, lo mejor que podemos hacer es aprender de ella y seguir adelante. Curiosamente yo nuca he sido bueno para dibujar, ni tengo letra bonita, es más ni siquiera con que llevo más de un año practicando me sale muy bien esto de usar el pincel. Aun así es algo totalmente diferente a lo demás que hago y no me gustaría dejarlo nunca. Con suerte algún día haré algo digno de publicar en este blog.

Siento que esto ya está tomando un rumbo muy reflexivo/filosófico, pero creo que la diversidad de ideas con las que me he topado, provenientes de diferentes culturas es lo que más me enriquece. Aunque me relacione más con la cultura japonesa, hay cosas que ha ellos les falta, por ejemplo, por anda cambiaría ser Latino y medio saber moverme con al ritmo de la Salsa. Otra cosa es la influencia que tengo por el metal, principalmente el folk nórdico. ¿A quién le gustaría ser un vikingo que pelea con dragones? Oh si, y también estan los juegos de rol.

Hay tantas cosas que he hecho: nadar con tiburones [Cancún dic/2009], tirarme de un paracaídas [Austin julio/2008], rapel, rafting, casi ahogarme en el mar un par de veces, bucear (hace tanto que no lo hago.. y realmente es como viajar a otro planeta), etc..; que estoy bastante satisfecho y creo que ha sido un primer cuarto de siglo muy bien aprovechado. Lo interesante es tooodo el demás tiempo que potencialmente me queda por vivir (porque uno nunca sabe), y las cosas que aun faltan por vivir.

Finalmente, y es que ya no estoy acostumbrado a escribir tanto, no puedo no mencionar que lo mejor que tengo, es la gente a mi alrededor. Desde mis amigos que viven cerca, o los que están regados por el mundo y por supuesto mi familia. Porque yo se que puedo confiar en cualquiera de ellos (amigos o familia) y no me defraudarían, así como yo lo haría por ellos. Tanto así que, si algún día me ganar ala lotería o similar, disfrutaría más compartiéndola con todos ellos que gastándola yo solo.