Dos semanas en la Tierra Media (Parte 4)

Ya casi un mes de que regresé y no termino de contar acerca de todo el viaje, y por si se lo preguntan, la respuesta es no. Este post aún no es el último, pero los puedo decir que es el penúltimo. Antes de hacer cada post me pongo a elegir las fotos que me gustaría agregar y con eso me baso para escribir los relatos.

Y bueno si quieren empezar a leer esta historia desde el principio, aquí los links: Parte I, Parte II, Parte III.

Y como nos habíamos quedado en medio del carretera, nos adelantamos hasta el primer destino del cual escribiré.

Queenstown

Básicamente esto lo dice todo:

“No-one’s ever visited Queenstown and said, ‘I’m bored’.”  –Lonely Planet

Esta cita la vi en el tumblr de alguien más, pero me pareció muy oportuno incluirlo aquí. Y es que Queenstown es una ciudad pequeña junto a un lago. Pero como sus propios folletos la describen, es La Capital Mundial de la Aventura. Y después de estar ahí por tan solo 2 días, yo creo que sí lo es. Básicamente puedes hacer de todo lo que se te podría ocurrir, desde una caminata tranquila junto al lago, o cualquier tipo de deporte acuático, hiking, escalada, parepente, paracaídas, incluso skii y snowboarding en invierno, y por supuesto es la cuna del bungy. Por si esto fuera poco es de la ciudades más animadas de todo el país, donde encuentras gente a todas horas del día y de la noche en la calle haciendo algo interesante.

Nuestra primer parada en esta ciudad era uno de los tan esperados tours de la película El Señor de los Anillos. Aunque la verdad, este fue un poco decepcionante. Nos subieron a una camioneta llamada LGOLAS

Placas de la camioneta del Tour

Placas de la camioneta del Tour

Y primero nos dieron una vuelta por un de los lagos cercanos, lo cual hubiera resultado ser totalmente intrascendente, excepto por la siguiente imagen:

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De la cosas más random que he visto alguna vez. Pero bueno, siguiendo con el tour, nos llevaron a unos lugares donde nos señalaban unas montañas y nos ponían una foto de una escena y nos decían que eran las mismas montañas. Lo cual era cierto.. pero no muy emocionante. También vimos el lugar donde estaba la torre de Sauron (creo) y resulta que en ese mismo lugar habían filmado la película de X-Men Origines: Wolverine, específicamente la escena donde explota el granero y hay un persecución en motocicleta. Ah sí, otra cosa que también me gusto fue ver el árbol donde se inspiraron para crear a Bárbol (Treebeard) en la película:

Barbol (Treebeard)

Bárbol (Treebeard)

Después de eso y de visitaro algunos otros lugares de las películas, nos dieron capas y espadas para jugar y pelearnos. Lo cual si fue entretenido, pero insisto que no era la idea del tour.

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/* Nota al margen del viaje: La semana pasada descubrí que puedo comprar espadas reales y armaduras y todo eso en Internet, y además que existe algo llamado LARP (Live Action Role Playing), es como jugar D&D, pero en un escenario de verdad y con artículos reales */

Y básicamente eso fue el tour. Regresamos al hostal, que fue uno de los mejores del viaje, pues si no me equivoco fue el único con internet gratis e ilimitado. Y antes de que cayera la noche salimos a recorrer  las calles de Queenstown en busca de comida. Y, ¿recuerdan las Hell Pizza, del post pasado? Pues aquí comimos en las Devil Burgers! Había buena chela y la comida también era excelente. Aunque resulta que en Queenstown el lugar más famoso de hamburguesas es Fergburger.. y nunca me enteré bien por qué, pero intentamos ir y había DEMASIADA gente. La historia del lugar, si mal no recuerdo empezó como la comida para junkies y borrachos después de que todo había cerrado, ni siquiera era un local, pero su fama fue creciendo bastante.

El siguiente punto dentro de Queenstown fue subirnos al teleférico y disfrutar de la vista de la ciudad antes (y después) del anochecer.

Queenstown de día

Queenstown de día

Queenstown de noche

Queenstown de noche. ¿Adivinan dónde es el centro?

Después de eso tuvimos tiempo de ir por unas chelas y a dormir. Aunque como desde hacía mucho tiempo no tenía internet, aproveche un rato para ponerme al día, en eso otro huéspedes comenzaron a ver una película en el lounge, Eurotrip, que yo no diría que es muy buena, pero tiene un poco el sentimiento del viajero (combinado con la siempre innecesaria estupidez de muchas gringas).

Al siguiente día había que levantarnos temprano, porque olvide mencionar que antes de que terminara el día aparte mi lugar para saltar en bungy a la mañana siguiente.

Bungy

El bungy fue tomado de una práctica sagrada maori y fue adaptada hasta convertirla en lo que es hoy. Queenstown fue en donde se inventó, no por los maoris, pero por las personas que descubrieron lo divertido que podía ser y que decidieron aventarse de un puente por primera vez. Y en ese mismo puente donde fue el primer salto, el Puente sobre el río Kawarau, con una altura de 43 metros de donde decidí sería también mi primer salto.

La idea de saltar en bungy me habría rondado mucho antes de mi primer salto con paracaídas que fue en el 2008. Sin embargo en México había escuchado muchas historias de terror de gente que quedaba muy lastimada de la espalda, ya que saltaban con equipo de escalada que es como justamente no se debe hacer. Y desde entonces no se había presentado la oportunidad, pero Nueva Zelanda fue un lugar que me dió tanta confianza, que la verdad no dudé en tirarme al vacío. La sensación es completamente distinta al paracaidismo. Cuando me tire del avión sentí como si estuviera flotando sobra las nubes. En el bungy sentí algo que ya había sentido en alguna montaña rusa, cuando vas en caída libre, solo que aquí no hay un riel que seguir y que te levante. Sientes como vas cayendo y la fuerza del aire aumenta, como si estuvieras a punto de ponerte el madrazo de tu vida. Y a pesar de todo ser tan rápido, lo sentí más largo y tuve tiempo de pensar en cada detalle de lo que veía y sentía. Antes de saltar me preguntaron si quería tocar el agua, y pues por qué no. Y así fue:

3.. 2.. 1.. ¡Jump!

3.. 2.. 1.. ¡Jump!

Waaaaaaaaaaa

Waaaaaaaaaaa

¡Splash!

¡Splash!

Y así de rápido pasó todo. Había muchos turistas en el puente tomando fotos de todo y luego varios se tomaron foto conmigo ya después de saltar. Y como de costumbre era hora de salir corriendo a nuestro próximo destino, Wanaka… excepto que empezó a llover bastante.. y ya que nuestra ruta incluía puros sitios panorámicos, pues nos quedamos sin nada que hacer, pero en eso nos topamos con… ¡Puzzling World!

Puzzling World

Este es un lugar que le encantaría visitar a mis amigos Mariño y Moi, que son tan fans de los puzzles físicos. Esto es como un gran museo interactivo de puzzles. Hay un gran salón con mesas y muchos acertijos en cada mesa para entretenerse. Perfecto para un día lluvioso, además de que tienen algunas salas con ilusiones ópticas, hologramas, y algo como la casa de tío chueco. Una de sus atracciones principales es un laberinto de verdad, donde tienes que encontrar las 4 esquinas y luego encontrar la salida. Y a pesar de la lluvia decidimos salir a completar el laberinto que nos tomó como 30 min. Por cierto el laberinto tenía ciertas salidas de emergencia por aquello de la gente con poca paciencia o claustrofóbica.

Puzzle World

Puzzling World

Laberinto

Laberinto

Encontré la salida

Encontré la salida

Y si no me creen que enconté las cuatro esquinas, lo pueden verificar en las fotos que subo en Facebook y G+. Por cierto, aquí volví a enfrentar a mi cámara contra el agua, y sobrevivió.

Fox Glacier

Otro maratón en carretera y llegamos al Fox Glacier. Geográficamente está justo atrás de Mt. Cook, sin embargo la única manera de llegar de un a otro es o rodear por carretera manejando mucho kilometros o por helicóptero. Este glaciar es uno de los más famosos, junto con el Franz Joseph (que creo es más famoso), pero nosotros decidimos venir a este.

El hike fue de unas 4 horas ida y regreso. Primero llegamos en camión, luego caminamos a lo largo de un río para acercarnos al glaciar. Ahí te enseñan varios derrumbes los cuales solían ser los caminos al glaciar, también nos contaron de como este ha ido reduciendo su tamaño con el tiempo. Antes de salir nos dieron botas y crampones adecuados para caminar sobre el hielo.

A pesar de que lleve mi cámara con su pila y 2 pilas de repuesto al viaje, mi cámara decidió tomarse el día. Vió el glaciar, le dió frió y se apagó.. yo temía que tanta lluvia la hubiera descompuesto, pero afortunadamente mi celular me salvó para tomar fotos, además de que mis primas tambien llevaban cámaras.

La única foto que tomó mi cámara

La única foto que tomó mi cámara

Me gustó caminar sobre el hielo y sobre las escaleras que esculpen sobre el glaciar cada mañana para que los turistas podamos subir. En este viaje fue el más tenso para mis primas. Marce que le tiene miedo a caerse cuando esta en cualquier tipo de piedra, escalera o montaña y Coss, quien la iba deteniendo durante todas las horas que duró la caminata, por lo que a mi parecer se merece una medalla. Por esa misma situación yo me encargué de documentar con fotos.

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Para mi este fue un lugar relajado, con una muy buena vista y haciendo algo que nunca había hecho antes. Todo un éxito, digo después de lo nublado de Milford Sound y de las lluvias en Wanaka, ya nos tocaba algo que saliera como planeado.

En este punto ya estamos en la costa oeste de la isla sur. Y manejaríamos toda la costa hasta llegar al parque natural Abel Tasman. Pero nuestra primera era para pasar la noche en una pequeña ciudad llamada Greymouth, donde encontramos el MEJOR HOSTAL en el cual me haya quedado alguna vez, a pesar de que el internet no era gratis e ilimitado.

Greymouth

Llegamos directo al supermercado por provisiones. Y de ahí a buscar nuestro hostal. Por fuera no se veía como mucho, y la ciudad tal como su nombre lo indica se veía un poco gris. Pero al llegar al hostal todo cambió. He aquí mi review en Trip Advisor (en inglés). El hostal te presta kayaks y bicis gratis. Nos dijeron que el atardecer se ve muy bien pero que había que correr, entonces Coss y yo tomamos las bicis intentando llegar al muelle donde era famoso ver el atardecer. Aunque no conocíamos la ciudad teníamos un mapa y pues a la aventura. Nos perdimos… y no llegamos a tiempo, pero eso no quiere decir que no nos haya tocado disfrutar por lo que habíamos salido a buscar.

Atardecer en Greymouth, NZ

Atardecer en Greymouth, NZ

Ahora sí, al siguiente día partimos a manejar por el tramo de carretera que es considerada como entre una de las 10 con mejor vista en todo el mundo.

Punakaiki (alias “Las rocas Hot Cake”)

Una de las paradas intermedias fue visitar las rocas Hot Cakes, o Pancakes.. y por qué se llaman así, pues vean:

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Si ven la segunda foto y les parece reconocer ciertas siluetas o formas, no es que esten locos, pero en realidad mucha gente lo ha notado, he aquí una guía de las formas que pueden encontrar.

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Y después de esto todo fue carretera, la vista si era muy buena, pero el clima estuvo un poco gris y nublado, por lo que las fotos no logran captar nuestra percepción del lugar. Y pues por qué no, otra razón para regresar.

Swing Bridge

De ahí fuimos a Fould Wind Cape, un faro, y luego pasamos por un puente colgante que era el más largo de Nueva Zelanda o algo así. No era tan alto, pero era emocionante. Era muy angosto y se movía mucho. Yo me divertí aterrorizando a mi prima que le tiene miedo a las caídas.

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Por cierto, este puente me recordó mucho a uno que crucé cuando estuve en Vancouver, Canadá, el Capilano Suspension Bridge.

Camino a Golden Bay

De ahí seguimos manejando toda la tarde hasta que llegó la hora de llegar al hostal. Otro hostal a la mitad de la nada, sin dirección que le pudiéramos poner al GPS. solo sabíamos que ibamos en dirección a Golden Bay, pero nada más, sin señal en el celular.

Derrepente la carretera comenzó a subir por una montaña con curvas muy cerradas, que requerían vueltas de casi 180° y en una carril al lado del barranco. Muy interesante la carretera, y además sin saber a dónde íbamos realmente. Luego de pasar la subida, la bajada no fue más fácil, pues había que volver a bajar todo por un camino muy similar. Una vez abajo de la montaña logramos conseguir señal en el celular para hablar al hostal y preguntar por direcciones. Y con un sentimiento ya familiar nos encontramos manejando por terracería, en un camino de un solo carril de doble sentido, de noche, a mitad de la nada. Eventualmente llegamos. Un hostal muy “amistoso con la naturaleza” por llamarle de algún modo, aun así la vista en la mañana nos volvió a sorprender como pasó cuando estábamos en camino a Milford Sound (ver Parte III).

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Y…. creo que este post ha sido bastante largo, creo que me emociono un poco escribiendo olvidando que si escribo más ya ni yo lo leería. Y aun hay varias cosas que contar, pero ya estos son los últimos días del viaje así que yo creo que con una entrada más podré terminar de relatar esta aventura.

Continuará… (Parte V [FINAL])

Dos semanas en la Tierra Media (Parte 3)

Esta es la tercera parte de lo que presumo serán cuatro (o cinco) en total. Así que antes de comenzar a leer les recomiendo ponerse al corriente: PARTE I, PARTE II.

Creo que nunca había escrito tanto sobre un viaje, ni cuando fuí a Japón, bueno ya contándolos si fueron muchos más, peeero nunca me di a la tarea de relatar todo mi año allá, quizá algún día saque las crónicas de esos viajes para que no queden en el olvido.

Pero bueno, retomando la historia, nos habíamos quedado en Oamaru, dispuestos a tomar la ruta más larga y panorámica hasta llegar a Fiorland donde está el famoso Milford Sound, para de ahí subir hasta llegar Wellington.

En este tramo seguimos toda la carretera por la costa este, luego por la costa sur hasta Invercargill y de ahí a Te Anau.

Nugget Point

La primer parada turística de nuestro largo viaje en coche, fue este faro conocido como Nugget Point, donde su localización y vista hacen que se ve como de película. Ese día ya lo habíamos empezado en las Moeraki Boulders y con todo el camino por delante por eso pareciera que saltamos distancias enormes sin mucho que contar en el camino. Pero algo que fue importante decidir para una convivencia más sana fue elegir la manera de elegir la música, ya que todos tenemos gustos MUY diferentes. Así que el conductor casi siempre ponía su ipod, y ponía canciones en general escuchables para todos. Es algo que casi todo el tiempo funcionaba bien. En general era importante tener un copiloto fijándose en que manejáramos del lado indicado por si nos distraíamos o el GPS se caía. En la carretera tambien encontrabamos cosas random con las cuales entretenernos, por ejemplo el miedo que le entraba a Marce cuando estábamos detrás de un camión que transportaba troncos como este:

¿Vieron la película de Destino Final?

¿Vieron la película de Destino Final?

En fin llegando a Nugget Point esto es con lo que nos encontramos:

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Probablemente las fotos no le hacen justicia, sobretodo porque el pasto no está tan verde como se ven en los folletos, pero si pueden ir, den una vuelta y entenderán.

Por cierto, acá nos encontramos a un grupo de mochileros europeos con los que también habíamos tomado el tour en la cervecería. Después de todo Nueva Zelanda no es tan grande y los viajeros siguen muchas rutas en común. Era interesante ver los mismos coches y campers en los hostales de diferentes lugares con varios días de separación.

Balclutha

La siguiente parada fue muy express y aleatoria. Iba yo manejando y pasamos por un puente que se veía interesante, fue medio complicado darnos vuelta para encontrar el lugar para tomarle la foto ideal y esto fue lo que conseguí:

Puente en Balclutha

Puente en Balclutha

De hecho este lugar fue antes de Nugget Point, pero la secuencia no es tan importante.

Pukakaunui Falls

Ya llevábamos medio día manejando y apenas habíamos visto 3 lugares interesantes y no íbamos ni a la mitad de la ruta. El día se acercaba al atardecer y había muchos lugares que queríamos visitar. Aquí nos dimos cuenta de que ya no sería posible ir a todas partes. Había unas cuevas que según leímos eran un must, pero solo temprano y con la marea baja, cosa que ya sería imposible. Entonces decidimos ir a otro lugar que aparece en muchas postales, las cascadas Pukakaunui. En algún sitio de información turística nos habían dicho que las cascadas estarían secas, o que se verían muy diferentes a lo de las fotos. Igual fuimos y nos encontramos con esto:

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Pukakaunui Falls

Nada mal digo yo. Antes de tomar esa foto una pareja de señores ya grandes que estaba tomando fotos, vieron mis intenciones de salirme del camino marcado, para tomarme fotos más cercanas a las cascadas. Y me enseñaron las huellas de alguien que decían se acababa de resbalar y caer ahí mismo. Gracias a eso tuve más cuidado pero igual me fui a explorar. Resulta que esos “charcos” de agua en realidad estan bastante profundos y las rocas están llenas de musgo, por lo que son muy resbaladísas. Tampoco me atreví a llevar mi camara por si me caía, pero si tuve el celular, para tomar fotos más de cerca:

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Aun así, si esto se considera que está seco, me imagino cómo se verá en época de lluvias. Otra razón para regresar.

Invercargill

Invercargill es el lugar donde originalmente queríamos dormir, aun así ya teníamos boletos para el ferry al día siguiente en Milford Sound, y si ven un mapa de Nueva Zelanda, Invercargill está a casi 300km de distancia, entonces tendríamos que madrugar. Pero eso de despertarnos temprano no va en esta familia, así que decidímos manejar lo más más lejos posible, y con un simple folleto de hostales reservamos uno en Te Anau. Creo que era el único con espacio. Peeeero, nunca nos fijamos en el mapa ni nada hasta que estábamos cenando en Invercargill.

Y la verdad no se puede decir que conocimos nada de esta ciudad, pues llegamos de noche y solo a comer. Pero comímos en un lugar muy especial. Las Pizzas del Infierno. Hell’s Pizza, que al parecer es una cadena famosona en el país:

hell pizza

HELL PIZZA

Y a pesar de su nombre, son muy buenas! Aunque con unas combinaciones muy poco convencionales de ingredientes. La mía tenía aguacate debajo del queso. Y había otra con mermelada y no se qué más, deliciosa pizza dulce. Otra cosa curiosa del lugar es que te dan galletas de la anti-suerte. La mía fue un Rick Roll, pero la de Coss le dijo “El fin estará pronto, y todo es tu culpa”, falta decir que Marce y yo pensamos que sería mejor idea si ella no manejaba. Excepto que y ya había manejado todo el día, y Marce no maneja de noche.. así que decidímos retar a la suerte de las galletas. Para colmo en ese momento nos dimos cuenta de que el hostal que habíamos reservado no estaba en la ciudad de Te Anau, el GPS no encontraba la dirección y el mapa que venía en el folleto indicaba que era un lugar en medio de la nada sobre una carretera secundaria….

Y con la noche encima y sin rumbo fijo, ni señal de celular nos encaminamos a lo desconocido. A las galletas no les pareció esto y después de un rato en carretera nos encontramos con que estaba cerrada con una desviación por un camino de terracería sin señalización ni iluminación. Las condiciones ideales para llegar a Silent Hill. Después de unas horas de manejo a la mitad de la nada y con desviaciones muy raras, llegamos a nuestro hostal. Efectivamente a la mitad de la nada, y con la recepción cerrada. Todo parecía como una granja abandonada en una película de terror. Encontramos una carta y una llave. La carta nos daba la bienvenida y tenía un mapa a la cabaña donde estaba el cuarto. Así que con una linterna al estilo de Alan Wake, tuvimos que encontrar el lugar. Luego de la nada salió un señor ya grande de la nada y en ropa interior a darnos ciertas indicaciones.

Básicamente llegamos al cuarto en total obscuridad, sin idea de dónde estábamos, pero con mucho sueño.

A la mañana siguiente despertamos en una cabaña en la cima de una colina con una gran vista. Increíble por la cantidad que habíamos pagado (bueno, técnicamente aun había que ir a pagar).DSC00915

Otra foto que no transmite la verdadera belleza del lugar. Y atrás de esas montañas, donde se ve todo nublado, es a donde nos dirigíamos después.

Por cierto, resultó que el hostal no estaba en Te Anau, pero en Manapouri, que es un pueblo antes, con un lago que dicen que es increíble, pero que no tuvimos la fortuna, o más bien el tiempo, de visitar. Otra razón para regresar.

Milford Sound

Este es de los lugares más famosos y bellos de toda Nueva Zelanda. Sin embargo… recuerdan las nubes detrás de las montañas en la foto anterior. Pues eso:

Milford Sound

Milford Sound, expectativa vs realidad

Expectativa vs realidad.  En la parte de abajo hay una placa que indica que montañas estarías viendo sin tantas nubes. Y sí, al principio fue un poco decepcionante, sobretodo por saber que este era el día para estar aquí, y en un viaje tan corto y ambicioso, no habría otra oportunidad de encontrar un día despejado. Pero recuerdan la sequía de la que había hablado anteriormente, pues este era el primer día que llovía en quién sabe cuánto tiempo. Así que bien por la naturaleza, mal por nuestros superfluos deseos de turista queriendo tomar muchas fotos pa’l face… Aun así el día no resulto ser tan trivial ni decepcionante.

Para empezar hay letreros en todas partes saliendo de Te Anau, que no hay gasolineras en los próximos 90km, así que hay que tener suficiente para 180km (ida y regreso). La entrada a la carretera es un túnel de árboles increíbles, pero con mucho tránsito. Luego pasamos por un túnel inmenso, totalmente obscuro. El equivalente moderno de cruzar Minas Tirith, pero en coche y sin demonios.  Al pasar el túnel entramos a un valle lleno de montañas con ¡decenas de cascadas por todas partes! Estoy seguro que nunca había visto tantas como ese día. Y aunque estaban lejos, es como ver una montaña con muchos ríos pequeños descender de ella.

Luego llegamos a los muelles para tomar el ferry. Y aunque las nubes seguían ahí, había otras cosas que apreciar, a pesar de que no se veía la cima de las montañas.

Muchas cascadas y ríos

Muchas cascadas y ríos

Una de las grandes

Una de las grandes

Además de eso había una colonia de leones marinos, unos nadando y otro durmiendo:

leones marinos nadando

leones marinos nadando

leones marinos durmiendo

leones marinos durmiendo

Y aquí como muchos tal vez se pregunten, cuál es la diferencia entre un león marino y una foca.. Pues supongo que hay varias, pero al menos aprendí que la manera rápida de reconocerlos es por las orejas. Si las tiene es un león marino, sino es una foca.

Y  mi parte favorita fue cuando nos pusieron debajo de una gran cascada. El ferry tenía partes abiertas y cerradas pero si querías podías irte a la proa.

Abajo de una cascada

Abajo de una cascada

En este día mi camara probo sus habilidades bajo el agua, a pesar de no ser una cámara que se recomiende mojar, pero sobrevivió bastante bien. Aun así esto fue lo que más la acerqué al agua, aunque me hubiera gustado tomar una foto justo desde abajo. Aun así yo si pude hacerlo despues de guardarla en su estuche. La sensación es muy diferente a lo que imaginé. Yo creí que sería como una regadera enorme y con mucha presión, pero el agua viene de tan alto y con tanta fuerza, que parte se evapora, además de que está muy dispersa y lo que no me esperaba es sentir la fuerza del viento que viene empujada por el agua.

Te Anau

Ese día regresamos por la tarde a Te Anau, un lugar bastante pequeño, donde decidimos sentarnos a tener una buena comida. Inicialmente escogimos el lugar por el internet gratis, pero ya que habíamos ordenado, vimos que ni llegaba la señal. Aquí tuvimos tiempo de escribir postales, las cuales pude enviar desde Queenstown, y no se cuánto tarden en llegar, pero espero que no mucho.

Camino a Queenstown (Wakatipui Lake)

Al día siguiente tomamos camino para Queenstown, ya con un clima que parecía un poco menos nublado. De hecho parecía ser el día perfecto para regresar a Milford Sound, pero eso hubiera sido quitar otra cosa en el futuro, así que decidímos seguir con nuestra ruta. Y nos es por nada fue algo de lo que no nos arrepentimos. Creo estas son de las mejores fotos que pude tomar en todo el viaje ya que la ruta para llegar a Queenstown es rodeando todo el Lago Wakatipu:

Lago Wakatipui y Las escaleras del diablo

Lago Wakatipui y Las escaleras del diablo

Las escaleras del diablo, o Devil’s Stairs, o algo así, es el nombre de la carretera curveada que se ve a un costado. Aunque la verdad hubo tramos mucho peores que ese que ya les contaré después.

Lago Wakatipui

Lago Wakatipui

Lago Wakatipui

Lago Wakatipui

Salí un 9 de marzo y apenas vamos en el 16 de marzo, la mitad del viaje, con muchas cosas hechas y muchas más por hacer. Pero por hoy, aunque no es tan tarde como otros días, es hora de dormir.

Continuará… (Parte IV)

Dos Semanas en la Tierra Media (Parte 2)

Ahora si, continuando con el relato que había dejado pendiente. (ver Parte I)

Y todo continúa desde que llegamos a la isla sur, a la ciudad de Dunedin (se pronuncia dun-í-din). Dejamos atrás la tierra volcánica de la isla norte, para encontrarnos un suelo mucho más verde, algo más cercano a lo que la gente espera cuando visita Nueva Zelanda. Aunque también nos encontramos con un clima más nublado pero con una temperatura igual de agradable.

La ruta al inicio no se planeo de una manera tan óptima, pero al ir con planes tan flexibles como los nuestros nos pudimos adecuar e inventarnos uno mejor al vuelo, eso no quita un desvío de 4 horas tan solo para ver pingüinos, que al final no resulto tan ideal, pero ya me estoy adelantando.

Dunedin

Dunedin, de acuerdo a la wikipedia, es la segunda ciudad más grande…. de la isla sur de Nueva Zelanda. Así que no se imaginen una cosa muy grande. Llegamos al aeropuerto por ahí de las 4:30pm decididos a registrarnos en el hostal y correr a conocer un poco de la ciudad, pues al día siguiente el plan era manejar unas 4 horas para llegar a Mt. Cook y, de acuerdo al plan original a no volveríamos a pasar por esta ciudad, pues para regresar a la isla norte bajaríamos hasta Fiorland y de ahí toda la costa oeste hasta llegar a la punta norte de la isla, Picton, donde tomaríamos el ferry para llegar a nuestro último destino, Wellington.

Ese día después del check in teníamos dos opciones. La primera era el tour por la fábrica de chocolates Cadbury, la segunda por una cervecería “local”. En mi opinión, para chocolates ricos, los de Europa, principalmente en Suiza y Bélgica. Y claro, la cerveza tampoco es algo que destaca por estos lares del mundo, pero si me ponen a escoger, la cerveza siempre gana. Y es así como llegamos a un tour por la cervecería Speight’s. Que resulto ser enorme, no en tamaño pero algo así como en México Grupo Modelo o Cervecería Moctezuma. El tour tuvo muchos detalles históricos, y la mejor parte el final, la “delicada” cata del elixir. Pero si ya estas en una cervecería, por qué conformarte con un vasito. Al parecer la gente de Speights lo sabe, y te llevan a su taberna privada, donde tienen grifos con cerveza infinita de sus mejores variedades. Así es, ellos te dan el vaso y tu lo rellenas cuantas veces quieras con la cerveza que más te guste, desde una clásica Lager, pasando por IPA, hasta una cerveza hecha con miel en lugar de azúcar. Aunque el tiempo es limitado, da tiempo para que la gente que es parte del tour agarre buen ambiente. Aún así, no llega a más, pero deja una experiencia muy agradable y digna de recomendar.

Speight's

Grifo en la calle cortesía de la cervecería.

Y lamentablemente ese grifo no da cerveza, sino agua pura. En algún momento ese fue la principal fuente de agua tomable para la ciudad.

Después de este pequeño recorrido, fuimos a caminar y conocer un poco más de esta ciudad. Por cierto que una frase que recuerdo que nos dijo el guía en la cervecería fue que la ciudad tenía una arquitectura muy peculiar donde “colina arriba estaba la escuela de monjas para niñas, y camino abajo de la escuela estaba la cervecería” , ‘nough said. Si quieren ver más fotos de la ciudad por la noche, las agregaré a la galería.

El día siguiente nos levantamos temprano para tomar carretera, pero no sin antes pasar por uno de la calle más conocida mundialmente (dicen) de la ciudad. La calle Baldwin, es la más empinada del mundo. Aunque gente en el hostal nos decía que en Inglaterra creían haber visto calles más empinadas, y mis primas también dicen lo mismo de algunas calles en el D.F., sin embargo el Libro de Records Guiness dice que es esta. Y yo no se si es la más, pero si se siente la subida.

Balswin St.

Baldwin St. vista desde abajo/enfrente

Calle vista desde arriba

Calle vista desde arriba

Otra perspectiva

Otra perspectiva

Dato curioso: Había un gato negro cuidando la parte baja de la calle y el gato pinto que ven en la foto, cuidando la parte de arriba. Serán las versiones kiwi del Basement Cat y del Ceiling Cat?

Y bueno, lo que comenzó como un día nublado, pronto se aclaró conforme nos íbamos acercando a nuestro próximo destino.

Mt. Cook

Camino a Mt. Cook

Camino a Mt. Cook

Hay varias razones para visitar Mt. Cook. una de ellas es porque con 3,754m es la punta más alta de Nueva Zelanda. Pero para los fans de El Señor de los Anillos, por aquí se encuentra Mt. Doom (creo, porque al final varios lugares nos dieron información que se contradecía). Pero como sea hay montañas y cráteres. Perfecto lugar para el hiking.

Iniciando el camino

Iniciando el camino

Y bueno había muchos trails, o caminos, para escoger. Empezaban en los que duraban hora y media para ir y regresar, así como los que tomaban unos 4 días en atravesar la cordillera de montañas. Había caminos planos, otros que requerían subir un poco, y los que necesitas equipo profesional de escalada. Yo creo que sería feliz pasando un par de semanas explorando lo más posible. Pero el tiempo a la vez que me limitaba, me facilitaba tomar un camino. Elegí uno que duraba un estimado 4 horas de ida y regreso. Por experiencia había notado que esos estimados son con tiempo para caminar tranquilamente y tomar muchas fotos. Yo tenía 3 horas disponibles. El trail conocido como “Stairway to Heaven” te sube a la cima de la montaña enfrente de Mt. Cook para obtener una gran vista. Mi condición no es buena, y menos en invierno donde yo si aplico la vida de oso en hibernación. Pero con una mochila llena de chamarras (hacía un calor de la chingada, pero que tal que en la cima hacía frío por tanta nieve), y una botella casi llena de 1 litro de agua. Me embarqué solo a la aventura, con el objetivo de hacer el trail lo más rápido posible. El sol no ayudaba, pero mis ganas de cumplir mi auto reto eran más grandes. Después de media hora de ir a paso rápido, comenzó el ascenso, por la famosa “Escalera al Cielo”.

 "Solo 1810 escalones más"

Dice: “Solo 1810 escalones más”

Por alguna razón imaginé que 1810, es más lo redondeé a 2000, escalones no era nada. Claro que creo que el calor comenzaba a nublar mi juicio, y como sabía que traía poca agua, no iba a tomar hasta que fuese estrictamente necesario. La verdad no iba contando los escalones, solo recordaba que la cima decía estar unos 400m más arriba de donde yo estaba. Otro dato que menosprecié. La subida con la mochila en el hombro, el calor a todo lo que da y sin agua, rápidamente se volvió muy pesada. Claro que la vista mejoraba con cada paso, y eso me animaba, aunque a mi cuerpo no le parecía. Intentaba tomar descansos en cualquier sombrita y así como beber unos sorbos de agua. Después de hora y media subiendo, me sentía casi agotado. Solo tenía 3 horas para subir y regresar y ya iba la mitad del tiempo. Confiando en que el descenso sería más rápido me forcé a subir un poco más. En ese momento le pregunté a alguien que venía bajando cuando faltaba, y me dijo que iba por la mitad del camino y me señaló el camino que llevaba a la cima. Y la verdad se veía lejos. Un lado de mí pensaba “ya estas aquí, quién sabe cuándo regreses y la vista será magnifica, qué importa un par de horas más”, pero al mismo tiempo sabía que tendríamos que regresar a manejar 4 horas, pues sería la única oportunidad de ver al pequeño pingüino azul. Además sin manera de comunicarme con mis primas era difícil saber que pasaría se me tardaba mucho más de lo acordado. Ya que ellas decidieron hacer un camino más corto y relajado. En fin, subí lo más que pude hasta cumplir 2 de mis 3 horas. Y esta era la vista que tenía:

Mt. Cook

Mt. Cook

Lo mejor que alcancé

Lo mejor que alcancé (Click para ver tamaño completo)

A la izquierda está Mt. Cook (no se vé) a la derecha se vesta la villa donde comencé a caminar. Definitivamente había sido un camino largo. Para entender la perspectiva, hagan click en la panorámica y veanla en tamaño grande. Del lado derecho veran unas pequeñas casitas, las cuales de cerca se ven así:

Mt. Cook Village

Mt. Cook Village

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(^^!!)

Un pequeño hotel de 5 pisos. Pero bueno, lamentablemente no pude llegar más arriba. Mi falta de condición, agua y tiempo, no me dejaron más remedio que el de emprender el regreso. El descenso tampoco fue tan ligero como lo previsto, pero en una hora y quince minutos estaba de regreso bebiendo mis últimas gotas de agua. Al final no llegué donde quería, pero me recordó al viaje que hice en la prepa a La Malinche (Tlaxcala), por ahí del 2004. La primera vez no llegamos a la cima (4,500m) pero hubo una segunda, como planeo que para Mt. Cook exista otra oportunidad.

Y así es como emprendimos el regreso a una ciudad tan solo a unos 30 o 40 min de Dunedin.

Oamaru

Oamaru es el lugar donde se encuentra la única colonia de pingüinos azules de Nueva Zelanda. Esta raza de pingüinos es la más pequeña de todas. Es fácil verlas en la playa si sabes la hora. Y es así como confiadamente llegamos por ahí de las 9:30 pm al hostal de Oamaru. Donde preguntamos inmediatamente por los pingüinos. Resulta que hubo un pequeño error de traducción, ya que el atardecer es lejano al anochecer. Y los pingüinos se aprecian en el atardecer que es cuando regresan del mar a la playa y aun hay luz. Y depués de eso… pues esto:

Pingüino borroso 1

Pingüino borroso 1

Pingüinos borrosos 2

Pingüinos borrosos 2

Pingüinos borrosos 2

Pingüinos borrosos 3

Y pues no fue para nada un fail, porque si vimos pingüinos, y muchos. Caminaron junto a nosotros, y se dejaron tomar fotos. Pero la falta de luz no ayudaba nada. Aun así fue un gran momento. Algo que me impresionó aquí y lugares posteriores es que la gente, a pesar de venir de todas partes del mundo, le tenía mucho respeto a los animales. Nadie hacía ruido ni hablaba, nadie sacaba fotos con flash y mucho menos nadie los tocaba aunque los tuviera al lado. Una cosa más de esas que en México veo como imposibles. Y aunque, he estado en playas de México donde hay fuana salvaje, como las tortugas, he visto como la gente se toma sus libertades, con tal de conseguir una mejor foto pa’l face.. y empieza con eso y termina en sopa de tortuga, solo por dar un ejemplo. Regresando a temas más felices, los pingüinos son la neta y muy interesantes de ver, y aunque me hubiera gustado verlos de día, no me quejo. Eso si, una de mis primas se levantó al día siguiente como a las 5am, para despedir a los pingüinos en la playa antes de que partieran a pasar el día en el mar. Pero, ¿recuerdan la pequeña aventura que les acabo de contar sobre Mt Cook? Apenas llevábamos 5 días de viaje con 9 por delante, así que tenía que dormir.

Pero ya fue mucho de pingüinos. Oamaru como pueblo, es digno de visitarse. El hostel donde nos quedamos fue de los mejores, y no solo de NZ, pero de todos donde yo he estado. No era el más limpio, ni el que más cosas tenía, pero el más buena onda. El hostal se llama Chillawhile, y está decorado por decenas de cuadros pintados por viajeros. Tiene un lounge, con guitarras, muchos tambores diferentes y pianos (si, había 2). Es una lástima que pasáramos tan poco tiempo. Además que la gente siempre estaba muy relajada. El día que nos fuimos, yo estaba jugando con una guitarra, cuando un señor salió de la nada, me enseñó a tocar una escala y me dijo como tocarla para que fueran las mismas notas que muchas canciones. No pasaron ni 10 min, el señor se fue, se subió a su coche y dejo el hostal. Momento random de buen pedo. Otra cosa es que nos dieron internet gratis.

Sala musical del hostal

Sala musical del hostal

El asunto con el internet en NZ, cuando andas en hostales, es complicado, más bien, es carísimo. Te cobran por uso medido en MB. o a veces es ilimitado, pero solo por pocos minutos. Cuando llegamos nos dijeron que si compartíamos un video en facebook nos darían 15 min ilimitados gratuitos. Y venga… No fue hasta una semana después de regresar que ví el video. Y realmente creo que vale la pena compartir:

Al día siguiente teníamos tiempo para conocer más de la ciudad, pues fue aquí donde decidímos cambiar la ruta, y es que, en lugar de regresar casi hasta Mt. Cook y de ahí a Queensland y luego Fiorland, tomaríamos toda la costa este desde Oamaru, siguieno la ruta escénica de la carretera sur pasando por Invercargill, y luego subiendo por el oeste hasta Te Anau, luego Fiorland, Queenstown, etc.. hasta Wellington.

Lo primero que visitamos fue un lugar muy random. Stempunk HQ, una galería/museo dedicado al movimiento/cultura Steampunk. Para los que no estan familiarizados, y no que yo lo este mucho. Steampunk es un estilo como futurista, post-apocalíptico. Mejor me ahorro mis malas explicaciones y les enseño con unas fotos.

Stempunk HQ

Stempunk HQ

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Y tal vez el Steampunk no sea para todos, pero mis primas y yo si disfrutamos el conocer este lugar. El siguiente punto, fuer regresar a donde habíamos visto a los pingüinos en la noche, para tomarnos la foto obligada con la señal de tránsito.

 

 

 

 

.. y un robot que se cree pingüino

Cuidado con los pingüinos*

*Nota mental: los pingüinos no son robots

Y de una vez les confieso que hago tanto hincapié en los pingüinos, ya que no vímos un solo Kiwi.. y yo no siquiera vi la tan famosa señal de tránsito de los kiwis… pero bueno, otra razón para regresar!!

Continuemos. Ese día fue muy largo y manejamos mucho. Originalmente pensaba escribir en esta entrada hasta llegar a Fiorland, pero creo que hay muchas fotos e historias que contar, así que yo creo que habrá una tercera y probablemente cuarta secuela para poder relatar todo el viaje.

Pero antes de terminar, alcanzamos a llegar a ver las Rocas Moeraki (Moeraki Boulders). Unas extrañas piedras de forma circular que habitan en la playa de Moeraki. Poco se sabe de estas piedras, además de esferas también parecen huevos. Lo curioso es que hay unas rotas y su interior es hueco! Una vez más, mis descripciones no se acercan ni remotamente a lo que cuenta unas pocas fotografías:

Moeraki Boulders

Moeraki Boulders

Moeraki Boulders

Moeraki Boulders

Moeraki Boulders

Moeraki Boulders

Y realmente no se si alguien llegue a leer hasta acá, pero al menos creo que yo me he entretenido bastante escribiendo esto, y se que cuando lo lea en unos años, habrá valido la pena compartirlo.

Continuará.. (PARTE III)

Hanami en Seattle (シアトルで花見しよう)

Haciendo un pequeño paréntesis de mis aventuras por la Tierra Media, les comparto unas fotos que tomé el día de hoy.

Space Needle

Space Needle

Tal vez es porque sigo en modo de turista, o tal vez porque  he disfrutado mucho usar mi cámara últimamente. Además, este fin de semana se dió la oportunidad perfecta ya que el clima estuvo paradisiaco. ¿Quién dice que Seattle siempre es una ciudad completamente gris, nublada y depresiva? Y lo mejor es que este es el fin de semana para hacer Hanami.

Seattle soleado y despejado!

¡Seattle soleado y despejado!

El Hanami, en japonés se escribe como 花見 y su significado es simplemente ver flores. Esto es todo un ritual que implica hacer un picnic en los parques mientras se contemplan las flores de los árboles. No suena a nada muy especial, pero esta actividad es famosa por el árbol de cerezo, el cuál florece tan solo una semana al año. Me parece increíble como los japoneses a pesar de ser tan intensos en su trabajo se toman el tiempo, aunque sea un día al año, para apreciar un poco de la naturaleza. En contraste, hace pocos días en facebook vi una imagen de unas jacarandas en Querétaro, tantos años viví con ellas enfrente y jamás las ví como algo fuera de lo común, pero ya que te das cuenta que no están en todas partes, es más fácil apreciarlas.

University of Washington

University of Washington

Y bueno ya fue mucho choro para un post que se supone tiene que ser corto. La breve historia del día de hoy es que por el buen clima decidí salir con Mariño a dar una vuelta por Seattle y aprovechar ir a ver los cerezos de la Universidad de Washington que ya se han hecho de alguna fama, estas son algunas fotos que logré en el día, si quieren ver más, ya las subí a facebook y muy pronto en Google+ (Picasa).

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Dos Semanas en la Tierra Media (Parte 1)

Hace menos de una semana que regresé de vacaciones y realmente necesito descansar. Eso de atravesar medio mundo usando 3 aviones y como 9 horas de escala, no está chido, sobretodo cuando llegas a tu destino un domingo en la noche para el lunes regresar a trabajar. Aun así no hay nada como viajar conocer lugares lejanos que solo hemos visto a través de libros, películas y fotografías. Y es así como he regresado para escribir la reseña de mis dos semanas en la famosa Tierra Media de nuestro mundo, Aotearoa como la llaman los nativos maori, Nueva Zelanda para el resto del mundo.

Bandera de Nueva Zelanda

No confundir con la bandera de Australia

Y todo este viaje gracias a una prima que se fue de au pair durante un año y antes de que regresara su hermana y yo la fuimos a visitar para conocer lo más posible de este épico país. Al mismo tiempo esta ha sido mi primer visita al hemisferio sur y al continente de Oceanía.

A quién no le gusta viajar, pero la verdad es que pasar muchas horas dentro de un avión no es algo que me emocione sobretodo al saber que mi viaje comenzaría en Seattle un jueves a la 1pm y culminaría en Auckland un sábado a las 5am después de una escala en San Francisco. Sin embargo tengo que mencionar que las 13 horas que pasé en el avión de Air New Zealand fueron sorprendentemente cómodas. Nada que ver con las mugres líneas norteamericanas donde siempre termino con dolor en las rodillas y ya ni los cacahuates son gratis. Solo para que se den una idea, la bienvenida al avión fue épica, ya que Air New Zealand usa el siguiente video para dar la información de seguridad:

En el avión alcancé a ver un par de películas y dormir muchas horas, lo cual ayudó a ajustarnos al nuevo horario, que para mi eran solo 3 horas de diferencia (más un día entero).

Al llegar esperamos a que Marce nos recogiera en el aeropuerto, pues a partir de ese día rentaríamos un coche. El único detalle es que allá se maneja del lado derecho, y después de tantas horas en un avión y sin experiencia previa, pues no nos sentíamos muy cómodos para manejar desde tan temprano. Eventualmente nos acostumbramos y pudimos manejar de ese lado, en realidad fue más fácil de lo que yo esperaba, ahora no he intentado manejar acá, espero no confundirme y chocar. Siguiendo con el largo relato. Ese primer día fuimos a la casa donde trabajaba Marce a cenar con su familia adoptiva y para que ella se despidiera de todos y de ahí a conocer Auckland. El plan realmente era viajar por la isla sur, pues es la que mi prima no conocía, pero claro que hay cosas que no te puedes perder de la isla norte, por eso le decidímos dedicar unos días a ver lo más relevante. Esos lugares son de los que hablo en este post.

1. Auckland

Es la ciudad más grande y poblada. Aún así no es tan grande, o al menos yo creo que después de vivir en el DF es difícil encontrar una ciudad tan impresionantemente grande, hasta ahorita creo que únicamente Tokio se le podría comparar. En fin, Auckland tiene su propio estilo, no es una ciudad como las europeas, ni como las americanas. Es obvio que tiene rastros ingleses, pero en general la ví como algo nuevo y colorido. Lo mejor de la ciudad, y del país en general, es que todo este limpio y la gente sea relajada, amable y sonriente. No por nada se dice que Nueva Zelanda es de los países más amigables del mundo para los turistas.

Con tan solo un día para conocer la recorrimos de lado a lado sin detenernos mas que en lo puntos más altos como Mount Victoria, Mount Eden y por supuesto el Sky Tower.

Mt.Victoria con el Volcan Rangitoto de Fondo

Mt.Victoria con el Volcan Rangitoto de Fondo

Los tres viajeros en Mt. Eden

Los tres viajeros en Mt. Eden

Sky Tower

Sky Tower, Auckland

2.Hobbiton

El set de La Comarca, tal y como es visto en las películas relacionadas con los libros de J.R.R. Tolkien, es lo único que fue permitido conservar tras filmar las películas. Esto se encuentra en Matamata, en la región de Waikato. Evidentemente era algo que no nos podíamos perder de la isla norte. Sin embargo al llegar a Hobbiton, un lugar supuestamente de la eterna primavera, nos encontramos con un paisaje muy seco.. lleno de pastizales y montañas doradas, en lugar del verde que te pintan en las películas. Les recuerdo que en el Hemisferio Sur es el fin del verano, y casualmente no había llovido desde hace tanto, que era considerado la peor sequía de los últimos 70 años!! Vaya suerte la nuestra. Al menos Hobbiton tal cual es un lugar tan turístico que lo regaban continuamente para que pudiera conservar su color verde, solo que ahora era como el oasis en medio del desierto. Aún así lo disfrutamos mucho. Realmente solo existen las fachadas de las casas, cualquier otra escena fue filmada en un estudio, pero en general si te da la ilusión de un pueblo con gente pequeña.

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Saliendo a una aventura

Y para cerrar con broche de oro, La Pozada del Dragon Verde (The Green Dragon Inn), con una bebida gratuita.

Green Dragon Inn

Green Dragon Inn

¡Queremos nuestra cerveza gratis!

¡Queremos nuestra cerveza gratis!

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¡Salud!

En camino de regreso a nuestro hostal hicimos una parada random.. una de muchas que hubo en este viaje para tomarle fotos a una tienda en forma de perro y una tienda en forma de oveja:

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Esa noche tuvimos nuestro encuentro con la cultura Maori, el pueblo aborigen de Nueva Zelanda, los cuales conservan su cultura y lenguaje. De hecho en todo el país encuentras las cosas tanto en inglés como en maorí, a pasar de que segun Wikipedia solo el 5% de la población lo habla. Definitivamente estos conquistadores hicieron todo lo opuesto a los Españoles escalvizadores o a los Ingleses en Norte América que se fueron por la vía de la exterminación.

La primera parte fue un vistazo a su cultura, en una especia de teatro hablaban de sus costumbres y actuaba y cantaban y bailaban y peleaban. Aunque su autenticidad era un poco dudosa, al parecer es lo más cercano a conocer un pueblo maori de verdad. Después hubo una cena con comida autóctona. Y bueno, definitivamente este país no es para pasearse en ciudades, museos ni para hacer un tour gastronómico. La cena tradicional fue cordero y un tipo de papa dulce. Para los mexicanos lo puedo describir como barbacoa con camote. Muy rico. Otra cosa interesante fue que para la cena te sentaban con grupos de gente de otros países. Así conocimos a una pareja de españoles y a una persona de Rusia. Rusia es enorme y el venía de un lugar muy lejano y aislado llamado Kamchatka. Nos comentaba que para viajar a cualquier lado no había ni trenes ni carreteras, solo un aeropuerto que lo podía llevar a Moscú y de ahí ya se podía mover. A pesar de eso nos enseñó fotos del lugar y parece ser un lugar que valdría la pena visitar.

Finalmente nos dieron un tour para conocer los Glowworms, traducido es algo como gusanos iluminados, esto es porque brillan en la obscuridad.

3. Lago Taupo

El lago más grande de Nueva Zelanda, el segundo lago de agua dulce más grande de Oceanía, y además es el cráter de un volcán. El segundo cráter más grande del mundo después de Yosemite (EEUUA). En fin, todos los datos de este lago son impresionantes, pero nada como estar ahí. A pesar de ser tan inmenso, está muy limpio y su agua es muy cristalina.

Para conocerlo nos embarcamos en un barco velero que nos llevó hasta una piedra enorme con una cara Maori. En un día con un clima perfecto pudimos apreciar los primeros paisajes sorprendentes del viaje.

¿Así, o más relax?

¿Así, o más relax?

Cara Maori

Cara Maori

Cabe notar que el agua tan clara y al parecer poco profunda está muy fría como para aventarte a nadar (aunque luego vimos que había gente que lo hacía), y la profundidad es engañosa.

De aquí y con la segunda mitad del día por delante nos fuimos a explorar el río Waikato, el cual es el único que drena a este extenso lago, que recibe sus aguas de otros 3 ríos. Toda esa cantidad de agua concentrada por un solo canal da vida a las impresionantes cascadas Huka, que si bien no son altas la potencia con la que se mueven y el sonido que producen, te da una clara idea de lo que pasaría si caes en ellas. Por cierto, me quedé con ganas de hacer rafting, aun así no creo que en este tremendo río se pueda.

Río Waikato

Río Waikato

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Huka Falls

Decidimos caminar río arriba en busca de una famosa corriente de agua caliente. Ya mencioné que el agua proveniente en este lago era muy fría, pero esta zona al ser volcánica también expide corrientes de agua muy caliente, la cual al contacto con este río da la temperatura ideal para sumergirse. Y es así como encontramos a la orilla del río un mini paraíso de aguas termales, con agua proveniente de un río caliente (unos ~60°C aprox), un borbollón natural, y el río Waikato (unos ~10°C).

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Aquí empezó una de las reflexiones que duró todo el viaje. México tambien tiene paisajes y recursos hermosos, o los tenía antes de que se llenaran de basura y se contaminaran. Suena utópico, pero si nuestros lagos y ríos estuvieran verdaderamente limpios, no tendríamos que viajar al otro lado del mundo para conocerlos. En fin..

4. Regreso a Auckland

Este día nuestro único destino era el aeropuerto de la ciudad de Auckland, para regresar el coche y tomar un avión que nos llevaría a la ciudad de Dunedin (se pronuncia Dun-í-din), en la isla sur. Pero no sin antes otra parada inesperada en una ciudad llena de totems, Maoris, Canadienses y contemporáneos.

Totem Maori

Totem Maori

Continuará… Parte 2

P.S. Pido disculpas por cualquier error que puedan encontrar en este post, ya sea ortográfico o de algún dato, pero como expliqué al principio sigo sin recuperarme del viaje y la única manera en que tuve tiempo de escribir esto ha sido de noche y sin mucha atención en los detalles.

P.S.2 El resto de las fotos las subiré a Facebook y Google+ en cuanto el tiempo me lo permita.

Elecciones en otro país

Llevo un rato queriendo escribir este pequeño post. Y aunque la política no me gusta mucho, parecer ser un tema de conversación ineludible en época de elecciones. Afortunadamente esa época ya pasó, sin embargo este fin de semana fue la transferencia del poder ejecutivo en México lo cual te hace ver y pensar en lo jodido de la situación.

Pero esto no lo escribo para quejarme, más bien para compartir una experiencia. Hace un mes también hubo elecciones presidenciales acá en EEUU. Y aunque ambos países se rigen por la “democracia”, las elecciones parecen dejar un sabor de boca muy diferente, independientemente de quien gane.

Lo que más me sorprendió, y la razón que me llevó a escribir esto es la distribución de información acerca de las elecciones. Y no me refiero a las noticias precisamente pues esas suelen inclinarse de un lado o del otro, pero unas semanas antes de la elección recibí la siguiente guía en mi buzón:

 

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Este panfleto contiene toda la información necesaria para saber con qué te vas a encontrar el día que vayas a votar. Está dividido en tres secciones. La primera habla acerca del proceso, es decir, cómo son las elecciones dentro del estado de Washington. La segunda es acerca de las iniciativas/leyes a nivel estatal por las que se va a votar y la última es acerca de los candidatos a puestos públicos, desde el congreso estatal hasta la presidencia federal.

Lo mejor es que no es sólo una lista, pero te explica muy bien de que trata cada cosa. Por ejemplo en todas las iniciativas de ley se comienza con un pequeño resumen. Luego se explica el estado actual de la ley y porqué se permite o prohíbe la ley en cuestión. El siguiente punto son las repercusiones en caso de que la ley se aprobara. Estas repercusiones van desde lo social, hasta lo relacionado con impuestos. Finalmente se presentan dos argumentos, uno a favor y uno en contra. Estos argumentos son preparados generalmente por ONGs con puntos de vista opuestos. Al final dice quién escribió los argumentos y cómo contactarlos.

Evidentemente en unas cuantas páginas no se puede escribir todo lo que hay que decir para tomar la mejor decisión, ya que esto involucra que cada quien investigue por su cuenta y así pueda decidir que le conviene más. Pero esto es un gran paso hacia el voto informado. En unos cuantos minutos sabes qué va a pasar y puedes darte una idea relativamente buena de qué lado quieres estar.

Este año hubo dos propuestas de ley que sobresalieron por su naturaleza controversial. La iniciativa 74, para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo y la iniciativa 502 para legalizar el uso de la marihuana en el estado.

Usaré la iniciativa 502 para ejemplificar el uso de esta guía. El resumen es: Esta iniciativa busca licenciar y reguilar la producción, distribución y posesión para personas mayores de 21 años. Se busca remover las penas y multas a nivel estatal para las actividades que busca legalizar, así mismo imponer impuestos a su venta logrando un ingreso para el estado. (si se lee un poco raro es mi mala traducción).

Primero te dice que esta penado por la ley vender, distribuir o consumir marihuana y todas las leyes relacionadas. Luego habla del impacto que tendría al aprobarse esta ley. De esto son varias páginas hablando del impacto fiscal y los impuestos y los millones que generaría para el estado de Washington. A nivel social habla acerca de la aceptación del consumo de esta substancia. Luego prosigue con implicaciones como modificar la ley vehicular para que no puedas fumar y manejar y cosas por el estilo. Compara los costos actuales de combatir el uso de la marihuana a nivel de seguridad contra lo que pasaría si se acepta.

Finalmente están los argumentos a favor y en contra. No los voy a poner todos pero algunos a favor son: enfocar a la policía en prevenir y resolver crímenes violentos, grandes sumas de dinero en impuestos, cortar ingreso para el crimen organizado y paradójicamente hablan de usar parte del dinero de los impuestos recaudados para hacer campañas en contra del consumo de drogas. Por otro lado los argumentos en contra son, proteger a la juventud, ya que según un estudio publicado un x porcentaje (no dice) de jóvenes dicen no consumir marihuana por la única razón de ser ilegal, y creen que esta ley hará que muchos se animen a consumirla. Otro argumento en contra dice que esta bien legalizar la marihuana, pero que esta propuesta es poco estructurada y no contempla muchas áreas grises.

Lo mejor es que antes de publicarse estas ONGs que escriben estos argumentos, los intercambian y anexan una sección que refuta los argumentos del contrario, por lo que se cuenta con información dialogada.

Y bueno, la última sección que habla de los candidatos, contiene una pequeña biografía, partido al que pertenecen, lista de cargos públicos anteriormente representados. Escuelas y grados educativos y finalmente los puntos principales de sus propuestas.

Antes de leer esto yo creí que solo había 3 partidos acá, Republicano, Demócrata y Liberal, pero resulta que hay más, está el partido verde, partido de la constitución, partido socialista y de liberación, partido de trabajadores socialistas y partido de la justicia.

En fin, ¿A poco no es realmente sorprendente?, en México a duras penas sabemos quienes son los candidatos para diputados locales, y menos que propone cada uno o de dónde salieron. Tampoco recuerdo que sea muy popular votar por este tipo de iniciativas (al menos no la única vez que me ha tocado votar). Además esta información es publicada por el mismo estado, lo que promueve una verdadera cultura de información, en contraste con los millones de comerciales hablando de transparencia..

Y no digo que acá las cosas sean mejores, porque en realidad aparentan serlo, pero la política es la misma basura en todas partes, solo que aquí la gente prefiere no hablar de eso. Y cómo lo representó uno de mis webcomics favoritos, no importa el resultado, esto es lo que siempre pasa:

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Pero bueno creo que este es el tipo de ideas que vendría bien importar al país.

Ah por cierto, a partir del 6 de diciembre tanto el matrimonio gay como la marihuana serán legales en el estado de Washington.

Unas cuantas fotos

Es curioso como cuando viví aca por solo 3 meses durante el verano del 2009, conocí más lugares y tomé más fotos de las que he tomado en los 5 meses que ya llevo acá (bueno técnicamente falta 4 días para cumplir 5 meses). Aún así si he ido a bastantes lugares, lo que no he hecho es tomar fotos, quizá por falta de una camara que no sea la del celular, o tal vez porque como todo el mundo de todos modos toma fotos de igual manera las puedo encontrar después en facebook. Lo cual no se me hace tan buena idea.. en fin este es un subconjunto de las pocas que he tomado por acá:

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