Archivo de la etiqueta: Nagaoka

Visitando Nagaoka en camino a Hokkaido

Después de una visita express a Tokyo, fue hora de seguir adelante.

Para ir de Tokyo a Hokkaido la forma más fácil es tomar un avión al aeropuerto llamado Shin-Chitose (新千歳空港) pero yo prefiero una ruta más panorámica. Además el resto de mi viaje en Japón la pasaría con mi primo Luis, quien estuvo estudiando en la ciudad de Nagaoka en la prefectura de Niigata. De ahí el plan, como mencione en el primer post de esta serie, era ir al puerto de Niigata a tomar un ferry y así llegar a Hokkaido.

Así es como a medio día del lunes tomé el 新幹線(tren bala) desde la estación de Tokyo en camino a Nagaoka. El día anterior dormí tarde así que quise aprovechar dormir lo más posible, lo cual no fue mucho, pero aun así conseguí tal vez una hora extra sacrificando el desayuno. Una vez subido en el shinkansen recordé que tenía mucha hambre y ya era muy tarde como para salir a comprar algo. Afortunadamente en estos trenes hay comida en venta, que no es tan barata como quizá sea en una コンビニ (conbini, tienda de autoservicio)pero tampoco está caro. Y este fué mi desayuno:

Sándwich de huevo y juego de naranja por 330 yen

Sándwich de huevo y juego de naranja por 330 yen

Puede ser que lo haya mencionado antes, pero definitivamente mi medio de transporte favorito en el mundo es el tren. Es el más cómodo, con mejor vista y es más rápido que cualquier otro transporte terrestre. En al camino el paisaje se fue tornando de la gran metrópolis de Tokyo, a villas más pequeñas en la mitad de campos verdes, a montañas nevadas como estas:

DSC03088

Y es así como este viaje, que de por sí no era muy largo, se me pasó muy rápido. Y llegué por ahí de las 2 o 3 pm a la pequeña ciudad de Nagaoka. Mi primo ya me estaba esperando en la salida de la estación. Me dijo que su universidad estaba en las afueras de la ciudad y solo se podía llegar en un camión que tardaba un rato en llegar. Además no era tan cerca entonces que si quería conocer un poco de la ciudad, este era el momento. Entonces decidimos recorrer la estación en busca de un mapa para ver que podríamos visitar.

Mural en la estación de trenes de Nagaoka

Mural en la estación de trenes de Nagaoka

El clima aquí era muy diferente al de Tokyo. Todos estaba nevada y se sentía el frío. Aún así está ciudad tenía su peculiar encanto, o tal vez así lo sentía porque me recordaba a todas aquellas pequeñas ciudades-poblados que se aprecian en el anime.

DSC03090

Nagaoka

Algo curioso de la ciudad es la forma en la que se encargan de la nieve. Todas las calles tienen pequeños agujeros por donde sale agua, la cual se encarga de remover la nieve sin necesidad de maquinaria. No sé hasta que punto funcione, pero yo los vi en toda la ciudad. Además como la temperatura al parecer no bajaba de cero grados en todo el año, el agua que salía no se congela, entonces no hay riesgo de formar hielo en las calles. En las banquetas hay mangueras por todos lados, con pequeños orificios que tienen la misma función. Después de investigar un poco resulta que este sistema se conoce como 消雪パイプ.

Realmente no encontramos mucho que ver, no hay grandes monumentos, o castillos. Pero eso no quiere decir que no haya cosas curiosas. Después de caminar mucho, llegamos a la orilla de la ciudad donde pasaba un gran río, mi primo me decía que era uno de los más anchos (o el más ancho) de todo el país.

DSC03094Y si hacemos zoom a las pequeños puntos de la izquierda vemos muchos patos:

DSC03096Lo sé, lo sé, nada nuevo ahí.

De regreso a la estación nos topamos con una muy curiosa escultura:

DSC03098

まいまいひめ

Una niña tocando una flauta viajando sobre un caracol. Esto sí es algo que nunca antes había visto. Había una placa con más información, pero la verdad no le entendí muy bien. Algo de una escuela primaria que había y luego algo de un cuento folclórico y una canción. En ese momento con el frío no le dediqué mucho tiempo y también olvidé tomarle una foto a la placa, sin embargo mientras escribía esta entrada hice un poco más de investigación. Lo único que encontré es que la escultura pudiera estar relacionada con un viejo cuento llamado 田螺長者(たにしちょうじゃ) donde una niña se casa con un caracol que se convierte en hombre o algo así. Lamentablemente mi japonés no da para entender más.

Al lado de esta estatua nos topamos con un Doraemon abandonado que nos saludaba.

DSC03100

Doraemon en Nagaoka

De ahí tomamos el camión hacia  長岡技術科大学 (Instituto Tecnológico de Nagaoka) donde estudiaba y vivía mi primo. Llegamos ya de noche, pasamos a una tiendita por algo para cenar y un par de chelas. Llegamos a su dormitorio y él le habló a unos amigos para conocerlos. Estuvimos un rato platicando y luego fue hora de ir a dormir, ya que aunque no parezca, caminamos muchas horas dentro de Nagaoka.

A la mañana siguiente no pensamos a qué hora nos levantaríamos, pero a las 10 de la mañana sonó el celular de Luis y eso nos despertó. Mi primo parecía confundido por la llamada y después de unas pocas palabras me da el celular y me dice “creo que es para tí”. “Hmm… quién será, cómo, por qué.. para mí, en tú celular de japón?” pensé. Contesté y una mujer me pregunto si era yo usando mi nombre completo. Luego me pregunto que si quería cancelar la reservación. Yo seguía medio dormido, y hablar en japonés por teléfono es algo que desde que vivía en Kitakyushu hace casi 4 años no hacía. Yo pregunté de qué hablaba y la mujer solo me decía que ya no había tiempo. Al notar que yo no entendía lo que sucedía la mujer me preguntó que dónde estaba y yo respondí que en Nagaoka. Entonces me repitió “では間に合わないですね、キャンセルよろしですか?” (trad. entonces no llega verdad, lo cancelamos?). Y ahí me cayó el veinte, hablaban de la compañía del Ferry. El mismo ferry que tomaríamos para ir a Hokkaido salía esa mañana, en un puerto que estaba como a dos horas en tren. Por alguna razón lo había olvidado por completo. A pesar de que era una actividad crucial y la razón principal del viaje hasta Niigata en lugar de que Luis fuera a Tokyo.

El ferry lo reserve la primer semana de enero, por internet. Y desde entonces solo lo dí por hecho. En mi mente solo sabía que el miércoles estaríamos un Hokkadio, pero el ferry es lento y tardaba todo un día. Esto lo sabía bien, pero tal vez por el jet lag, o la emoción de estar de regreso en Japón, pero lo olvidé. Ahora todo el viaje podría haberse echado a perder. Esta época es la más concurrida en Hokkaido por el festival de nieve en la ciudad de Sapporo. Todos los hoteles y hostales estaban llenos, de la misma forma los aviones. Así que temía lo peor.

Yo le dije a la mujer de la compañía del ferry que me había equivocado y creí que la salida era al día siguiente. Ella me dijo que no había ningún problema ya que la reservación permitía un cambio de fecha sin costo y al día siguiente aun era posible reservar. Inmediatamente acepté el cambio de fecha y problema resuelto. Bueno, casi, ahora llegaríamos un día tarde a Sapporo y había que avisar en el hostal. Hablé inmediatamente, aún un poco agitado por haber despertado con esas noticias. La persona del hostal no me entendía que llegaríamos un día tarde, hasta que al final terminó hablándome en inglés y todo fue más sencillo.

Resulta la crisis era casi hora del lunch. Nos levantamos y nos preparamos para recorrer la universidad. Y pues bueno, un día extra en Nagaoka, al menos tendría tiempo de conocer la universidad de mi primo. Fuimos a la cafetería de la universidad y conocí a sus amigas de México y otras partes de Latinoamérica. La comida de la cafetería me trajo recuerdos de cuando yo estaba en su situación y me hubiera gustado poder estar en la cafetería de mi vieja universidad en Kyushu.

DSC03101

El clima en Nagaoka

Esta universidad era diferente a la mía, una de las principales razones era la nieve. Aquí todos los edificios se encontraban conectados por puentes para no tener que salir al frío. Ya que como ven en la imagen anterior ese clima era cosa de todos los días.

En el mapa de campus ví que había un Kyudojo, el lugar donde se practica la arquería japonesa, y lo querría conocer. Pero mi primo me dijo que era imposible, ya que toda el área deportiva estaba enterrada en unos cuantos metros de nive.

DSC03104Y bueno, entonces me enseñó el laboratorio de Mecánica donde había sido asignado. Ahí había una computadora para ponernos al día con el mundo exterior.

Más tarde, a la hora de la cena, mi primo propuso ir a comer sushi, así que tomamos un camión de regreso a la civilización. la prefectura de Niigata es reconocida por la calidad de su arroz, además de que al ser costera el pescado también es siempre fresco. Así que el sushi tenía que ser muy bueno. No sabíamos muy bien a donde ir, pero ya en el camión nos encontramos aun amigo de primo que iba a trabajar y nos contó que su familia adoptiva japonesa lo había llevado a un lugar excelente al que podríamos ir. Y dicho y hecho ahí fuimos. Qué mejor que un lugar recomendado por locales.

DSC03111

Entrada a la Universidad Tecnológica de Nagaoka

El lugar era un kaiten-sushi, de esos donde pasa una bandita con comida. Generalmente esto es el fast food, de los sushis lo cual quiere decir que generalmente se enfocan en precios baratos y no en productos de calidad. Pero este era diferente, el papá de la familia adoptiva del amigo de mi primo, conocía a los del restaurante y sabía que eran de los pocos que servían pescado fresco del día. Eso sí, no era barato, pero valió la pena.

Cuando llegamos pedí un plato especial que traía una probada de como 10 diferentes pescados. Sin temor a equivocarme ha sido el sushi más rico que he comido  hasta ahora. Un atún tan delicioso como nunca, que me hizo dudar de si lo que había probado antes en otros lugares era en realidad atún fresco.

Como llegamos a una hora poco común el lugar estaba semi vació y el chef nos hizo plática y nos recomendó varios sushi. Se sorprendió de nuestra nacionalidad ya que de por sí esa ciudad no es turística, ver un par de mexicanos por ahí era algo aun más raro. Me dió mucha risa que lo que conocía más de México era a Salma Hayek.

Después de una gran cena regresamos a la universidad. Ya era de noche y seguía nevando un poco. Pasamos por otro par de cervezas, y nos preparamos para ir al お風呂 (ofuro). En los dormitorios de mi primo las regaderas eran de monedas, cada minuto tenías que insertar 10 yenes para que saliera el agua caliente. Así que en lugar de auto-torturarnos con ese sistema, fuimos al dormitorio de los japoneses. Esta universidad separa los dormitorios de extranjeros a japoneses y la diferencia es muy notoria. El edificio de los japoneses es mas nuevo, y tiene un ofuro. Mi primo dice que él y otros extranjeros iban a bañarse ahí porque era más cómodo y a los estudiantes japoneses no les importaba, además de que era gratis.

Y sí, los ofuro son de las cosas más cómodas y relajantes de Japón. Es de las cosas que hay que aprovechar cada que se puede.

Al día siguiente ahora sí nos levantamos muy temprano y de hecho pedimos un taxi para ir a la estación de tren. A esa hora los camiones aun no pasaban y tampoco queríamos arriesgarnos a perder el ferry. Llegamos sin problemas a la estación, abordamos el tren y directo al puerto de Niigata.

Pero las aventuras que enfrentamos después de eso las dejaré para el siguiente post.

Por ahora, aquí encuentran todas las fotos: https://plus.google.com/photos/115368046173598110850/albums/5996816060269069505?authkey=CMuvoLXunoL29gE

Continuará..